jueves, 25 de marzo de 2010

¡OH MIA PATRIA, SI BELLA E PERDUTA!





Podría estar hablando de México.....

¡OH MIA PATRIA, SI BELLA E PERDUTA!

Pero es sólo el "Coro de los esclavos". El "Va pensiero". De Nabucco, la ópera de Verdi.

Nabucco es una ópera en cuatro actos con música del compositor Giuseppe Verdi y libreto de Temistocle Solera, basada en el Antiguo Testamento y la obra Nabucodonosor, de Francis Cornue y Anicète Bourgeois. Fue estrenada el 9 de marzo de 1842 en La Scala de Milán.

Uno de los momentos más vibrantes se da en el tercer acto, con el coro de los esclavos (Va, pensiero). Es el pueblo que se expresa para reforzar el ideal independentista. Este coro de esclavos hebreos es, sin dudas, el número más popular de la ópera. En su época, los italianos lo asimilaron como un canto contra la opresión extranjera en que vivían.

Vean esta extraordinaria puesta en escena.


(Datos tomados de Wikipedia (Nabuco)

sábado, 6 de marzo de 2010

Nació mi segundo nieto. Le pusieron Marcelo....

Hoy 6 de marzo, temprano, de madrugada, nació Marcelo Sosa Menéndez. Hijo de David –o sea, en hebreo, Ben David – y de Florisol, la menor de mis hijos, la Xtup.

Ya son dos mis nietos: Matías quien nació en septiembre del 2007, que está creciendo bien y bonito y cuyos ojos claros iluminan este espacio desde su corniza inferior, y ahora su primo, Marcelo, que le sigue en la sucesión de mi linaje. Le deseo a este chiquito, que acaba de ver la luz del mundo amenazante y pletórico de congoja en que nos tocó vivir, la mejor de las suertes y todos los parabienes del universo. Ojalá que los alcance y que lo haga por mérito propio.

Quiero dejar esta nota al calce de la página respectiva de nuestra historia familiar, haciendo ver que Marcelo nace con buen signo, porque lo hace como producto del amor. Y para que conste a las generaciones futuras, digo también que Marcelo –segura aunque improbablemente- es descendiente de judíos por mi lado.

Nieto mío (el burro por delante) y de Julia Manzanilla Esponda; de Patricio Carlos de Jesús Sosa Martínez de Arredondo y de Alicia Solís Cano. Bisnieto de Miguel Ángel Menéndez Reyes y de Irma Elena Mercedes Margarita Menéndez Yenro; de José Manzanilla Barrera y de Julita Esponda Rovelo; de Patricio Sosa Martínez de Arredondo y de María de Jesús Martínez de Arredondo G. Cantón; de Pedro Solís Aznar y de Alicia Cano Castellanos.

Ni su abuelo paterno, ni sus bisabuelos lo vieron nacer. Finados ellos, no vivieron la dicha que a mi me tocó. Como finados también y muy recientemente, dos seres queridos que mucho hubieran deseado estar aún por aquí, para ser parte de los festejos: don Miguel Vicente Marín Fierros y doña Elda Cano Castellanos, padres putativos del padre del benjamín. Desde aquí, el ciberespacio, a todos les hacemos, Marcelo y yo, seña al más allá, para que sepan lo que ya aconteció.

Y que siga la mata dando….


domingo, 21 de febrero de 2010

KOT a la gobernadora de Yucatán

Gober que pierdeFoto del Diario de Yucatán

En fugaz encuentro, antes de concluir el primer round, la gobernadora yucateca Ivonne Ortega fue derrotada de forma inmisericorde por su oponente, “El Respetable” , mediante estrepitosa y multitudinaria silbatina de varios minutos de duración, según refieren la prensa local y los más de ocho mil testigos que presenciaron el evento.

¿Premonición? ¿Volverá a ocurrir lo mismo en la revancha ya pactada para la cercana fecha de las próximas elecciones en el mes de mayo? Habrá que verse.

Si hubiera seguido los sabios consejos de su tío, el caudillo Víctor Cervera Pacheco, la mujer nunca debió aceptar el encuentro en que fue tan lastimosamente victimada políticamente.

sábado, 6 de febrero de 2010

La Cocina mexicana. Patrimonio de la Humanidad.

Cocina mexicana 2
Acudimos con beneplácito el día de ayer a un recinto extraordinario en el centro histórico de la Ciudad de México, el claustro de Sor Juana Inés de la Cruz, a un notable evento: la presentación del expediente preparado por el Conservatorio de la Cultura Gastronómica Mexicana (CCGM) y llevado a la atención de la UNESCO para que la cocina tradicional mexicana sea inscrita en la lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

De esta forma se pretende lograr que una de nuestras más valiosas tradiciones culturales, la cocina mexicana, sea colocada bajo tutela internacional y se evite así su degradación y la pérdida de sus cualidades, al tiempo que se promueven y se enaltecen las bondades de nuestro patrimonio culinario, protegiendo la soberanía alimentaria de México.

Se quiere también crear un movimiento social solidario para la salvaguardia de la cocina mexicana. El siguiente manifiesto preparado por el CCGM, expresa bien las intenciones muy atendibles de la organización civil que, muy a propósito de las conmemoraciones del segundo centenario de la independencia nacional, está abanderando esta causa justísima, que nosotros respaldamos porque con ello se defiende nuestra verdadera independencia nacional.

He aquí lo que se sostiene:

Comamos lo nuestro, que es lo mejor, lo más sabroso, lo más nutri
tivo, lo más sano y desde luego, lo más lleno de historia y de cultura. Conservemos nuestras costumbres culinarias que a lo largo del tiempo hicieron del territorio de mexicano cuna de grandes civilizaciones y de una inspirada cultura alimenticia.

En el año de conmemoración de los episodios fundacionales de la nación, se propone recuperar la banderas que nos permitan revalorar el pasado y potenciar nuestro impulso para lograr un mejor porvenir.

La cocina es, entre esas banderas, una de la mayor importancia, porque representa un legado inapreciable de nuestros antepasados, gestado en el suelo pródigo que durante milenios nos ha dado los más diversos y gustados frutos.

El maíz, el frijol, el chile y los otros productos de la milpa mexicana, así como el cacao, el tomate, el aguacate y muchos otros que México ha regalado al mundo, siguen ahí como insumos básicos de la cocina de nuestras regiones, comunidades y pueblos, que en ella se identifican y de ella extraen el orgullo de su origen. Nada como la mesa para infundir el sentido de pertenencia a una misma nación.

Pero ni los productos de la tierra, ni el modo ancestral y sabio de prepararlos para la comida, podrán ser una dádiva gratuita del cielo: hay que dar la batalla para obtenerlos y procesarlos, sí, pero también para seguir preservando las costumbres que a lo largo de la historia han caracterizado a los mexicanos.

Ahora constatamos que el deterioro ambiental, la globalización y sus aspectos negativos, las distorsiones del comercio internacional, tienden a pervertir las más sanas costumbres y a crear dependencias indeseables que arruinan paladar y salud. Se deja de comer sabroso, nutritivo y sano por saciar el apetito siguiendo sólo los dictados de la mercadotecnia de la chatarra y de la “comida rápida”, que cada vez más, produce obesos desnutridos en nuestra patria.

¡Defendamos con actitud militante a la cocina mexicana y a sus bondades!

El Conservatorio de la Cultura Gastronómica Mexicana, presidido por la Dra. Gloria López Morales, es una organización de la sociedad civil, que funge como consultora de la UNESCO, y que tiene como objetivo la salvaguardia de las raíces, la identidad y la continuidad de la gastronomía mexicana, así como la promoción para que la cocina mexicana mantenga su lugar entre las grandes del mundo.

jueves, 28 de enero de 2010

lunes, 11 de enero de 2010

El Poema de mi Padre

Retrato0001
I. La Tierra
Tierra caliza, dura, en la que el agua,
para volver al mar, rompe su brecha
en lo profundo de la roca viva.
Cantera, pedregal del mundo,
cima de Atlántida: tus pájaros volando
mueren como de rayo por la sed.
Roca plana, sin cumbre, sin abismos,
que ni siquiera cicatriz de río.
Cada flor significa un heroísmo.
Tierra en la que no hay árboles gigantes
ni oasis perfumados, en que para
vivir se necesita ser muy hombre.
En que se come el corazón del hambre;
donde el que tiene sed araña rocas
y ya loco de sed bebe su sangre.
Roca mi cuna; roca su mortaja;
sabana seca, inhóspita, bravía,
en la que el pozo es el rey de la baraja.
Cuna de roca y ataúd de laja.
Mi páramo nativo sólo ansía
la fresca bendición de una tinaja.
Mi pueblo se alborota con la lluvia:
estremece sus pávidas espinas
con el galope del caballo de oros.
Sobre la pampa calcinada, yerta,
entre púas, parece -¡vida en puerta!-
que se salva el maizal.
Tierra de abnegación, pequeña y grande,
donde se quema el alma a fuego lento;
tierra del padre mío: Yucatán.
II. El Cielo.
Ese azul del azul de sus ojos
que dispuso la fiesta del iris
en mi clara niñez de bandido!…
Cielo de azul encendido,
- todo el cielo era de sol -.
Sol que llenó de luceros
la troje del corazón.
Corazón de bandolero
en aventuras de amor.
Amor mío: los luceros
me queman el corazón.
¡Ese azul del azul de sus ojos,
que dispuso la fiesta del iris
en mi clara niñez de bandido!…
III. El Flamboyán.
Un personaje y un milagro: llama
que se tupe de nidos y que canta:
eso es un flamboyán.
Árbol de hoguera; sin embargo sombra;
raíz que baja al corazón del mundo
para buscar la sangre del Mayab.
Ramazón de machetes y de auroras
teñidos con la sangre de los indios
que quieren libertad.
IV. Él
Padre, cazador de milanos:
¡cómo perseguían tus ojos azules
el rumbo de los pájaros al viento!
Tenías el instinto
de estudiar la mecánica del vuelo
y de hallar los orígenes del canto.
Padre y maestro, domador de potros,
ignorante de Hugo y de Verlaine
hiciste tu poema de nosotros.
Poema el de los ojos de mi madre,
de aquella linda madre que yo tuve,
terca en la gloria y el dolor del hijo.
Me llevabas, maestro pajarero,
a espiar en los árboles tus trampas.
En tu pecho latía el bosque entero.
Todo el pueblo era una pajarera
por ti. El campo estaba en casa.
Lo traías entre tus manos anchas.
Eras, para mi orgullo de muchacho
con el alma en los puños y en los labios,
dios generoso, sensitivo y macho.
V. Nosotros
Padre: ¿cómo es el pavo real?
- Es una cola hinchada de luceros:
- Mira que arrugado esta el mar.
- Padre: ¿y quién es Napoleón?
- Un hombrecito, así, pequeño
y grande cómo la humanidad.
Canicas, ojos bonitos,
primeros ojos que quise…
- ¿Por qué es rojo el cardenal?
- Un jilguero copetón
anidó en el flamboyán
y se quemó el corazón.
Tragaba alpiste de tu mano. Era,
sobre tu piel, un corazón de plumas
aprendiendo a cantar.
- Soñé con un papalote.
- Cuida tu sueño, hijo mío,
no vaya a romperse el hilo.
- ¡Todo lo que vuela es bueno?
- Hay dos ratones con alas:
el murciélago y el cura.
VI. Yo
Querías que fuera como tú: alma,
cuerpo de campo, árbol de ancha sombra…
¡Si la vida no quiso darnos agua!…
¡Ah!… ¡Si la tonta vida hubiera dado
para mi padre un poco más de tiempo,
yo no hubiera corrido descalzo
mi pequeño pregón por el pueblo,
ni me hubiera mordido en el alma
este perro dolor de los versos!…
Y no es que me arrepienta
del dolor prematuro.
Es que duele jugar con recuerdos.
¿Qué puede dar un huérfano
del que quiso las alas y los cantos
de los pájaros?
Si de repente siento
brotar del corazón alas y canto:
el dolor y la música del verso.
Padre:
Esta vida -la yegua que monto- se alebresta y me tira y la monto.
Pajarea, se me alza de manos, hunde, arisca, la testa potente y echa el signo brutal del corcovo.
Al notarla tremar de coraje, porque siente que hay charro en su lomo, la desangran mi espuela y mi cuarta.
Tras la doma triunfal que consigo, le compongo la crin del copete y le doy palmaditas al anca.
Y me voy en la vida -la yegua que tu me dejaste sin freno- la yegua que monto.
Padre:
De los chinchimbacales de tus trampas sale esta voz ungida de fervores: yo soy un sueño tuyo que te canta.
11 de enero, 2010.

viernes, 1 de enero de 2010

Foto de Rodolfo Menéndez de la Peña



Fotografía de don Rodolfo Menéndez de la Peña, tomada en NYC (USA) el 15 de mayo 1898. Existente en el Archivo General de la Nación.
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