Mostrando las entradas con la etiqueta .México. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta .México. Mostrar todas las entradas

lunes, 9 de abril de 2018

Un río llamado Grijalva



1518 - 2018


Hace quinientos años, el 8 de junio de 1518, un mozalbete forastero de 28 años le puso Grijalva, su apellido, a uno de los grandes ríos de Mesoamérica y ... el río que los mayas chontales de la región llamaron antes Tabasco sigue llamándose así: Grijalva. Esta es la historia.


Se cumple el medio milenio de que Juan de Grijalva, conquistador español, castellano de la provincia de Segovia, nacido en Cuéllar en 1490, pusiera su apellido para nombrar al caudaloso río en el que se internó navegándolo en su bergantín aquel día, cerca del comienzo del verano de 1518. Poco antes, este joven había sido comisionado por su tío Diego Velázquez, entonces gobernador de la isla de Cuba, para encabezar la segunda expedición hacia Yucatán que los españoles recién llegados a América creían región insular,

La expedición que contó con 4 embarcaciones y 240 hombres había salido casi cinco meses antes, en enero de ese mismo año, de la población de Santiago en el extremo oriental de Cuba, para una nueva exploración de la entonces ignota (para ellos) península de Yucatán, cuya guerra de conquista estaba lejos de iniciarse.

Realizó primero un rodeo insular deteniéndose en Matanzas unas semanas seguramente para avituallarse y cruzar después el canal que conecta el mar Caribe al Golfo de México y hacer una escala en la isla de Cozumel en donde permaneció hasta el mes de mayo, tiempo suficiente para que se diera nombre al lugar: Santa Cruz de Puerta Latina y para que Juan Díaz, el capellán y relator que había designado el tío Diego para la expedición, dijera la primera misa católica en la historia de lo que ahora es México. Era el 3 de mayo de 1518.

Ya con los calores primaverales retomaron su rumbo los expedicionarios hacia el norte, creyendo navegar entre dos islas, para seguir el litoral yucateco y repetir el recorrido que un año antes, durante los primeros meses de 1517, había realizado Francisco Hernández de Córdoba, al que el mundo contemporáneo quiso atribuir el mal llamado "descubrimiento" de Yucatán. Este, Hernández de Córdoba, tuvo que regresar a Cuba después de una fiera escaramuza con los putunes o cohuoes (etnia chontal maya) de la que salió malherido en la población de Chakán Putum (hoy Champotón, Campeche, México). Moriría poco tiempo después a consecuencia de las heridas recibidas en aquella para ellos desafortunada escala de la expedición de 1517.

En esta segunda expedición al Yucatán ordenada por Velázquez (habría una tercera, la de Hernán Cortés), Juan de Grijalva, nuestro explorador cuellarano correría suerte distinta a la de su antecesor. Había prometido al tío que le confió el mando de la expedición colonizar tierras y establecer base en el territorio. Debía arriesgarse. A sabiendas, tuvo la osadía de volver a hacer un alto en su camino en la población llamada por ellos mismos ''de la mala pelea'', Chakán Putum, en la región de los aguerridos putunes, precisamente donde hirieron de muerte al capitán de la primera expedición.

Volvieron a enfrentarse mayas contra foráneos como el año precedente lo habían hecho, llevando en esta ocasión la peor parte  los de casa. Mataron al batab (jefe) maya y aunque Grijalva  también resultó  herido por flecha, perdiendo en la pelea dos de sus dientes, pudo recuperarse y continuar su correría rumbo al destino que la historia le tenía reservado. Siguieron pues, él y los suyos, navegando rumbo al sur-poniente hasta alcanzar la laguna de Términos haciendo escala en lo que es hoy isla del Carmen. "Términos" fue el nombre que acuñó para la gran aguada Antón de Alaminos, piloto de la expedición -lo fue también en la expedición de Hernández de Córdoba y lo sería en 1519 con el propio Cortés-, quien sostenía la idea de la insularidad de Yucatán y que supuso en aquel entonces, al internarse en la laguna, que ahí terminaba la isla.

Cuenta Juan Díaz, el capellán relator, en su "Itinerario de la Armada", en que narra los acontecimientos que vivieron, que en esa escala de la expedición se extravió en la isla a la que descendieron en busca de agua dulce y víveres, una lebrela (galgo hembra) que les acompañaba precisamente para cobrar piezas de cacería como venados y conejos. El animal había desembarcado con algunos de los expedicionarios perdiéndose en su incursión, teniendo que partir sus amos se fueron sin ella, abandonándola. Lo curioso del caso es que un año después, uno de los barcos de la expedición de 1519 que encabezaba Cortés, encontró a la lebrela cuando, obligados por un mal tiempo, tuvieron los tripulantes que recalar en la isla. Parece que el animal dio muestras de gran júbilo, ladrando y correteando sin cesar, al ver la embarcación parecida a la que la había abandonado, facilitando así su inusitado e improbable rescate.

Poco después del deplorable abandono de la lebrela llegaron los expedicionarios a la región de Centla. Desde el mar pudieron divisar la desembocadura impresionante del gran río. Así lo relata Díaz:

"Comenzamos a 8 días del mes de junio de 1518 y yendo la armada por la costa, unas seis millas apartada de tierra, vimos una corriente de agua muy grande que salía de un río principal, el que arrojaba agua dulce cosa de seis millas mar adentro. Y con esa corriente no pudimos entrar por el dicho río, al que pusimos por nombre el río de Grijalva. Nos iban siguiendo más de dos mil indios y nos hacían señales de guerra, este río viene de unas sierras muy altas y esta tierra parece ser la mejor que el sol alumbra; si se ha de poblar más, es preciso que se haga un pueblo muy principal: llámase esta provincia Potonchán."

Juan de Grijalva decidió internarse por el caudaloso río luchando contra corriente hasta la población de Potonchán, lográndolo. Se entrevistó ahí con el gobernador maya (el Halach Uinik) con el que intercambió regalos sin entrar en mayores conflictos con la población que miraba expectante a los visitantes. Fue en este encuentro cuando los españoles obtuvieron los primeros informes del imperio azteca situado según los informantes al occidente de aquellos parajes, en el altiplano: "¡Colua Mexica!" contestaban los lugareños cuando los expedicionarios preguntaban por el oro contenido en algunos de los presentes que se les ofrecieron.

Así pudieron los recién llegados constatar la importancia del río y el valor estratégico del sitio. Un año después, en 1519, llegó navegando al mismo lugar Hernán Cortés quien fue recibido con abierta hostilidad por los habitantes. Se enfrascaron entonces en una fragorosa batalla, la renombrada batalla de Centla, de la que salieron vencedores los españoles, hecho que permitió fundar la primera población de la Nueva España: Santa María de la Victoria. La conquista de México había empezado.

Pero regresemos a la expedición de Grijalva para concluir nuestra historia. Reconocido el gran río y habiéndolo bautizado entre ese pequeño grupo de exploradores con el nombre del jefe siguieron su ruta por el litoral hacia lo que hoy es Veracruz. La imaginación de Grijalva era modesta: al lugar en que hicieron escala le dio su nombre de pila: Juan... bueno el de su santo patrono: San Juan, San Juan de Ulúa, esto último fue una concesión graciosa a los lugareños que llamaban a esa pequeña isla Kulúa.

Un poco más se extendió la expedición de las huestes de Grijalva. Llegó hasta la desembocadura del Pánuco más al norte. En ese punto se decidiría el retorno de la expedición a Cuba. Tenía Grijalva suficientes cosas para contarle al tío... Cuando finalmente arribó a la isla se percató para su desventura que el tío lo que menos quería eran cuentos. Por los que él pudo hacer solo recibió frialdad del pariente poderoso y desde luego su enorme enojo y desprecio. ¡Ninguna nueva posesión para la corona, ningún asentamiento prometedor, nada material! Puro cuento. Grijalva fue destituido como comandante y reemplazado por don Hernán Cortés, quien tendría a su cargo una nueva expedición: la tercera, la vencida.

Juan de Grijalva, desilusionado, golpeado su fuero interno por su suerte y por la codicia de sus compatriotas, emprendería años más tarde dos nuevas exploraciones: una en el litoral del Golfo de México y la Florida acompañando a Francisco de Garay y la otra, en 1527, en la que se unió a Pedrarías Dávila para conquistar Honduras y Nicaragua y que se convirtió en su tumba, ya que en esos lares fue muerto a manos de los nativos y sus restos se perdieron en la naturaleza que vino a conocer.

No sé si para amainar su desilusión el joven Grijalva pensó algún día en que el desagrado del tío, su destitución y la amargura que le produjo la falta de reconocimiento a lo que había logrado, serían compensados por la historia que seguiría, más generosa para con su persona, su nombre y su estirpe. Prueba de esa generosidad histórica es el hecho de que quinientos años después de los acontecimientos aquí relatados seguimos hablando de esa odisea en tierras mexicanas y de que su marca personal, el nombre de su familia, a pesar de todo, a pesar del mismo proceso arbitrario y feroz usado por él y por los suyos para despojar a los lugareños de cuanto patrimonio tenían, hasta del inmaterial, su nombre, decía, el de Grijalva, sigue siendo usado para mentar al majestuso caudal que surge de las mismas cimas cuchimatanas en Guatemala, de las que los propios mayas surgieron y donde se consolidaron lingüísticamente antes de dispersarse y florecer como lo hicieron por los confines mesoamericanos, al través de muchos, muchísimos siglos antes de la llegada de los europeos. Hoy y aquí así es: el nombre es río Grijalva y no río Tabasco como debería ser.

Rodolfo Antonio Menéndez.
Mérida, Yucatán, 2018.



sábado, 18 de febrero de 2017

A quinientos años del descubrimiento de Yucatán (1517 - 2017),



Expedición de Córdoba a Yucatán.svg

(1517 - 2017)

 La expedición de Francisco Hernández de Córdoba.

Francisco Hernández de Córdoba, nacido en Córdoba, España, ca. 1467 y fallecido en Sancti Spíritus, Cuba, 1517,  fue un explorador y conquistador español que pasó a la historia por la expedición que dirigió entre febrero y mayo de 1517,  durante la cual quedó registrada por el imperio español, entonces forjándose,  lo que denominaron "el descubrimiento de la península de Yucatán".

Vale aquí citar a nuestro querido amigo ya fallecido Michel Antochiw Kolpa, historiador y cartógrafo, quien en su  ''Historia Cartográfica de la Península de Yucatán'' señala y sustenta cartográficamente:  "....Existe la posibilidad de que Yucatán haya sido visitado por lo menos dos veces antes de su "descubrimiento", ambas por navegantes portugueses, la primera vez desde el norte, la segunda desde el sur..." Y decir también, que la propia enciclopedia "Yucatán en el tiempo", en el artículo correspondiente a "Historiadores de Yucatán" indica: "...todavía persisten dudas sobra la fecha real y la identidad del autor del descubrimiento (de Yucatán), ya que el mapa más antiguo en que aparece Yucatán data de 1513, cuatro años antes del viaje de Hernández de Córdoba"...

Más aún, desde 1511 había naufragado un barco de la flota de Diego de Nicuesa, que regresaba a La Española y algunos de sus ocupantes consiguieron salvarse. En efecto, en el momento en que los compañeros de Hernández avistaron y nombraron a El gran Cairo, en la costa yucateca, muy cerca de Cabo Catoche, dos de esos náufragos, Jerónimo de Aguilar y Gonzalo Guerrero, vivían ya en la región del Mayab, hablaban la lengua maya de la zona, y el segundo incluso, gobernaba una comunidad indígena.

Ahora bien, nada de lo anterior quita mérito al "descubrimiento" (lo sigo entrecomillando) de Hernández de Córdoba, por cuanto que con relación a los portugueses, aunque se acepte que avistaron las tierras del Mayab, ellos no registraron historiográficamente el evento, ni allanaron el camino para el reclamo de nuevas tierras, como sí lo hicieron los europeos que siguieron los pasos de Hernández de Córdoba, hasta lograr la conquista territorial que marcó la historia. Y, con relación a los náufragos, pues eso fueron: náufragos que llegaron al Mayab por accidente, sin voluntad de hacerlo y su "descubrimiento" hubiera quedado en el olvido de no haber sido rescatado uno de ellos, Jerónimo de Aguilar, años después, en 1519,  por el mismísimo Hernán Cortés

Estamos conmemorando pues el quinto centenario (medio milenio) del "descubrimiento" de la península de Yucatán, hoy territorio de México y morada nuestra.... Sin entrar en los vericuetos de un viaje épico que merece relato en torrentes y no sólo las cuantas líneas que aquí escribimos a manera de recordatorio histórico de un hecho clave para el devenir de la región y de nuestras propias vidas.

Culmino el relato conmemorativo, a reserva de volver a él con otro hilo conductor en fecha próxima, recordando también que esta expedición  fue encargada a Hernández de Córdoba por Diego Velázquez, el entonces gobernador de Cuba, con el propósito ulterior, según Bernal Díaz del Castillo -testigo presencial-, de conseguir "indios" para que trabajaran en las propiedades de los españoles que ya vivían en la isla.  Y remato para la recolección de todos: la expedición costó la vida a Hernández de Córdoba quien falleció a los pocos días de regresar a Cuba el mismo año de 1517, como consecuencia del propio viaje ya que fue herido con flecha por los "indios" mayas, los mismos que había venido a buscar para esclavizarlos, en Chakán Putum (Champotón), en la escaramuza -que no batalla- llamada por los perdedores como "la mala pelea" y había sufrido durante el viaje de retorno, que se hizo con escala (por la sed) en la Florida, de tal manera que su salud quedó gravemente comprometida, sobreviniendo poco después, al arribar a Cuba, el desenlace fatal. Irónico, sí, que el viaje que lo hizo inmortal ante la historia fue el mismo que le quitó la vida.

Rodolfo Menéndez Menéndez.
Mérida, Yucatán, 2017 

Imagen superior tomada de Wikipedia, ella es trabajo original del wikipedista Jaontiveros. CC BY-SA 4.0,

martes, 24 de enero de 2017

Cómo resistir a Trump.....

Guía práctica para resistir a la agenda de Trump (click para ir a la página)

 

Ver la guía completa en el vínculo arriba de la foto.


RESISTIR LA AGENDA DE TRUMP
Donald Trump es Presidente-electo siendo el mayor perdedor del voto popular en la
historia. A pesar de no haber ganado la mayoría del voto, Trump intentará usar a su mayoría
congresional para reformar a los Estados Unidos para proyectar su propia imagen racista,
autoritaria y corrupta. Si los progresistas vamos a detener esto, debemos enfrentarnos de
manera indivisible a Trump y a los miembros del Congreso que obedecerían su voluntad.
Juntos, tenemos el poder de resistir - y tenemos el poder de ganar.


registrarse para obtener actualizaciones en



miércoles, 18 de enero de 2017

Otra vez "Vecinos Distantes"




General Francisco Villa al centro; General Álvaro Obregón, izquierda y General John J Pershing , derecha, encontrándose en el Paso, Tejas en 1914. Dos años después, en 1916, Pershing persiguió a Villa porque éste había saqueado la villa de Columbus en Nuevo México. El general Pershing cruzó la frontera mexicana pero nunca pudo atrapar a Villa que se hizo ojo de hormiga. Pershing tuvo que desentenderse de esta persecución ya que su gobierno lo comisionó para dirigir las tropas estadounidenses que cruzaron el Atlántico en la 1a. Guerra Mundial. Así se burló Villa del ejército más poderoso del mundo y de su General en Jefe. Crédito de la fotografía Associated Press. Pie de la fotografía de Rodolfo Menéndez.

Ver reciente artículo de

New York Times. Enrique Krauze, enero 17 de 2017.


domingo, 15 de diciembre de 2013

Consumatum est. Adiós a la soberanía de México sobre sus energéticos.

Petróleo, hace 75 años

Hace 75 años se estableció la soberanía energética de México al promulgar el general Cárdenas, en la época presidente de la República, el decreto expropiatorio de los bienes de las 17 compañías extranjeras que operaban entonces en la nación, para convertirlos en propiedad de los mexicanos.

Durante el tiempo que ha transcurrido vivimos en este país al resguardo y bajo la protección de esa acción legal que transformó la naturaleza de la propiedad de los energéticos de que disponemos en nuestro subsuelo.

Mal que bien o bien que mal, gozar de esa soberanía permitió sostener en buena medida la economía nacional en todos estos años. Hasta hoy, solamente en materia presupuestal, más del 30 por ciento del egreso público, con toda su perversión,  proviene de las cuentas petroleras de la nación.

Desde hace 35 años las cosas comenzaron a marchar muy mal. Empezando por los delirios de un presidente que mal administró el recurso estratégico que entonces alcanzó un máximo valor histórico en el mercado internacional por causas ciertamente ajenas a México.

A lo largo de estas décadas siguieron administraciones, unas más corruptas que otras, pero todas incapaces de conducir a buen destino la gestión de nuestro patrimonio energético. Todas ellas, sin excepción, marcadas por el estigma de la codicia y de la rapiña que prohijaron, para ser encubiertas, más codicia y más rapiña en torno y dentro de la paraestatal petrolera, que se volvió pieza central de la discordia y del apetito de los saqueadores.

En lugar de resolver los problemas centrales relacionados con el mal manejo patrimonial, con la perversión que se adueñó del sistema, y con la corrupción generalizada que todo lo invadió, a nuestros dirigentes se les ocurre en esta nueva administración que la única manera de resolver nuestros requerimientos económicos, empezando por los fiscales, es enajenar la riqueza que hasta hoy, precisamente el día de hoy, era nuestra.

Con los estados de Yucatán (qué vergüenza), Tamaulipas, Puebla y San Luis Potosí, cuyos Congresos han aprobado en las últimas horas la reforma energética, subrepticiamente, trabajando horas extras, sin que nadie los vea, se completaron diecisiete entidades federativas, que ya integran la mayoría del constituyente permanente, lo que abre la vía legal para la promulgación de las modificaciones a los artículos 25, 27 y 28 constitucionales, que revierten el decreto cardenista de hace 75 años.

Consumatum est. Se acabó el sueño. La Constitución General de la República en materia de soberanía energética será desmantelada. Sólo falta la puntilla que con gran alegría dará el autor material de esta infamia, seguramente en las primeras horas de está antepenúltima semana del año de 2013.

Dicen atingentes los autores que no es privatización. Que de Pemex, ni un tornillo. ¡Y para qué lo quieren! Si con la negociación de la riqueza en el subsuelo tendrán suficiente para mal baratar, íntegro, el patrimonio que era de todos.

En lugar de recorrer la vía honesta de resolver los problemas de corrupción, de administración, de tecnología, que se fueron gestando de la mano de la ineptitud, aprovechando nuestros propias fuerzas, recursos y potencialidades, prefirieron la vía fácil, cómoda y traidora de modificar nuestra ley suprema para actuar como lo que son: mercaderes.

Y lo hacen además, sin siquiera la gracia de  preparar al país para lo que se avecina. ¿Con qué estructuras, con qué instituciones, con qué fortaleza interna, con que juridicidad, se sentarán en la mesa de los tiburones internacionales a jugar un juego que ignoran y que perderán por necesidad porque carecen de los instrumentos más elementales para afrontar a los adversarios?

¡Días aciagos nos esperan a los mexicanos! Por mi parte, a mis hijos y a mis nietos les pido perdón, desde aquí y para siempre, por no haber sabido defender el patrimonio que nos legaron nuestros progenitores.

Rodolfo Menéndez.

Mérida, Yucatán, diciembre de 2013.

martes, 27 de noviembre de 2012

Adiós a Calderón…. presidente que falló.

Calderón
No hay plazo que no se venza. El del presidente Calderón ha concluido.
En estas últimas semanas el presidente saliente ha emprendido un frenético periplo por la República para cacarear los huevos que dice que puso a lo largo del sexenio que agoniza.
Pondera sus haceres gubernamentales como si tratara de convencerse a sí mismo de que su tarea de dirigente político fue venturosa y de provecho para la nación. Virtualmente no hay rubro en el que según su parecer las cosas no hayan marchado bien.
Yo me pregunto y estoy cierto de que conmigo hay muchos mexicanos haciendo lo mismo, si en este recorrido que él quisiera triunfal por nuestra depauperada geografía, el hombre tendrá la capacidad para, aunque sea en la intimidad, hacer una elemental autocrítica por lo que no hizo o hizo mal. Acompañándole, noticiero tras noticiero, día tras día, en estas últimas interminables semanas, me quedo con la impresión de que no. Que no es, ni será capaz de escudriñar el fondo de la triste realidad en que abandona el cargo que hace seis años le conferimos los ciudadanos. Pero ni siquiera de acercarse a ella.
Asumir su fracaso sería mucho pedirle. Va contra la naturaleza humana. Que reconozca al menos, envuelto en ese caudal de auto elogios en el que se ha y nos ha sumergido, algunas de las aplastantes fallas de su mandato.
¿Dónde quedaron los problemas medulares del país?  ¿Dónde quedó la corrupción, siempre rampante?  ¿Dónde quedó la educación nacional? ¿Dónde la miseria reinante?
No podrá negar el presidente que se nos va ¡gracias Señor! que hoy los mexicanos somos más, y esto no gracias a él, pero mucho más pobres que cuando llegó al mando. Nos falló.
Tampoco podrá esconder que una de los más lacerantes problemas nacionales, el de la educación, hoy está mucho más lejos de resolverse, que cuando él enfrentó el reto hace seis años. Nos falló.
Y la corrupción generalizada, ¿ha sido resuelta? o tan siquiera ¿estamos en camino de hacerlo? Tarea que ni siquiera reconoció. Tarea para la que no brindó su liderazgo. Nos falló.
Y nuestros muertitos, ¿cuántos fueron finalmente: 50, 60, 70 mil? Nadie lo sabe. Él los produjo y ni él supo cuántos. Una guerrita tan soterrada como cruenta en la que nadie ganó nada y todos perdimos. Y se ufana todavía de su fracasada estrategia. Nos falló.
México le despide con dolor señor presidente…. pero no porque se va, sino porque estuvo. Estuvo y no cumplió.
Mérida, Yucatán, 27 de noviembre de 2012.

jueves, 26 de julio de 2012

¡NO! contundente al ACTA

La piratería es causada por una mala estrategia de precios, no por personas malvadas. Ahora bien, sin que se justifique, generemos empleos y la veremos desaparecer. No se vale suprimir derechos fundamentales sólo por proteger a los intereses de los poderosos.

Recientemente en un comunicado, Wikimedia México expresó su rechazo a la firma de ACTA, llevada a cabo de forma sorpresiva el pasado 11 de julio, señalando que esta acción es uno de los mayores errores contra las libertades propias de internet y la cultura libre. Wikimedia señaló tres puntos de preocupación:
La filosofía de la apertura y lo colectivo es esencial para proyectos como los que representamos en México, que aunque han traído progresos significativos en lo social, aún se encuentran en fases tempranas y no han mostrado todo el potencial de sus beneficios comunes.
Compartimos la intención del gobierno de México de ajustarse a normas internacionales sobre la efectiva protección de las marcas, invenciones y creaciones de los mexicanos —para las cuales ofrecemos alternativas legales centradas en la filosofía Creative Commons—, pero consideramos que se debe ceñir al contexto sociocultural y a las voces competentes que surjan del mismo. Además, consideramos que el combate a las formas ilegales de distribución de contenidos protegidas por el registro de derechos de autor concretamente en México, deben considerar otro tipo de medidas efectivas que exceden al ámbito de internet.
Nos parece preocupante que pese a existir argumentos sólidos y consistentes expresados como punto de acuerdo en el pleno del Senado de la República —respaldado por un Grupo Plural de Trabajo integrado por legisladores, expertos y ciudadanos, la Comisión Federal de Telecomunicaciones y numerosas opiniones de la sociedad civil—, el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) haya decidido dar marcha con la firma del acuerdo y sin una consulta previa con los anteriormente involucrados.
La postura de Wikimedia –entidad encargada de coordinar diversos proyectos de contenido libre– no es de sorprender. La totalidad del contenido de sitios como Wikipedia se basan en las contribuciones hechas por cualquier usuario de la red; en su texto, ACTA, promueve medidas que permiten el bloqueo de páginas, incluso el cierre de sitios completos, simplemente porque una “entidad” declare como su propiedad intelectual algún elemento dentro del sitio, por ejemplo una fotografía en un artículo de Wikipedia. Como ya lo hemos comentado, ACTA no establece que es necesario un debido proceso y la parte afectada no tiene otra opción más que demostrar su inocencia, partiendo de la presunción de culpabilidad.
“Cada Parte establecerá que sus autoridades judiciales estén facultadas para adoptar medidas provisionales cuando ello sea conveniente, sin haber oído a la otra parte, en particular cuando haya probabilidad de que cualquier retraso cause daño irreparable al titular de los derechos”. (Artículo 12. 2).
Este lenguaje es el punto de partida perfecto para la supresión de información en sitios de edición libre como Wikipedia.
Finalmente, el comunicado señala que la firma de ACTA aumentará los beneficios a las minorías que poseen los derechos intelectuales y que inevitablemente esta situación tendrá como resultado la disminución del nivel de cultura, así como su libre flujo, en la sociedad mexicana, por lo que exhorta a la ciudadanía a manifestarse en todas las formas posibles en contra de este tratado.
Comunicado Completo.
Más sobre ACTA:
México firma ACTA.
La piratería es causa de mala estrategia de precios, no de personas malvadas: estudio.
ACTA: la siguiente batalla.

jueves, 28 de junio de 2012

Yo voto AMLO… ¿por qué?…

cierre AMLO DF
Llegó la hora de las definiciones. Votaré por Andrés Manuel. Quiero razonar mi voto.
* He sopesado virtudes y defectos. Creo que para el momento actual y habida cuenta de lo que la boleta electoral me ofrecerá el próximo domingo 1 de julio, él encarna la opción que mejor puede conducir el proyecto para rescatar a México de la miseria moral en que nos encontramos.
* Sostengo que el país clama por un proceso urgente de regeneración cívica, particularmente por cuanto a la brutal corrupción que nos somete y que no nos deja progresar. No es esta tarea para un hombre solo, ni para un rato corto. Es tarea de todos, todo el tiempo, por mucho tiempo. Pero necesitamos un líder. De las cuatro opciones que me ofrecerá la boleta que tendré delante de mí dentro de algunas horas, sólo AMLO se acerca (conste que digo se acerca) a los requisitos que ese liderazgo exige. Ninguno de los otros tres tendría la menor posibilidad de enfrentar semejante lucha en los próximos seis años…. en que no se habrá terminado esta ingente tarea. Ninguno de los otros tiene las calificaciones ni el tamaño para conducir la lucha en contra de la corrupción mexicana.
* A mi edad, no se puede ya tener certeza de sobrevivir un sexenio más. Quisiera que en estos años por venir nuestra lucha por un México más justo y más próspero, dé sus mejores resultados. Veo los ojillos vivarachos de mis nietos en crecimiento y daría con gusto lo que me queda de vida por que este país que vamos a legarles sea mejor que el que mi generación heredó a nuestros hijos. Lo digo con pesar: el México que recibí de mis padres fue mucho mejor que el que hemos entregado a nuestros hijos. Hagamos algo me digo, para compensar aunque sea parcialmente nuestro fracaso del pasado inmediato ayudando a que nuestros nietos reciban de sus padres el México mejorado que todos deseamos. Necesitamos para ello convicción y liderazgo. Ninguno de los candidatos puede ofrecer mejor que López Obrador ese deseo de cambio profundo que se necesita, que nos urge. Sé que no basta con el deseo, no me engaño, pero sin la voluntad arraigada como punto de partida, todo lo demás es  superfluo y, de los candidatos, el que mayor convicción ha demostrado, es el de las izquierdas.
* La economía es importante, muy importante. En un país como el nuestro, con su historia y su vecindad, sólo un decidido y moderno nacionalismo puede hacerle frente a la adversidad mundial. La buena economía es consecuencia de factores entre los que está la eficacia gubernamental para concitar la iniciativa colectiva y no sólo la de los actualmente poderosos. AMLO, creo, es el mejor pertrechado para encabezar también ese esfuerzo que debe ser como en lo demás, de todos y no de unos cuantos. Una mejor marcha de la economía es crítica para resolver el problema laboral y este, crucial para combatir al crimen organizado, que ve su principal aliado en la debilidad estructural de nuestra economía y en la crónica ausencia de oportunidades para la inmensa mayoría de los mexicanos. México debe dejar de ser la fábrica de pobres (fábrica de miseria dicen otros) que los gobiernos de los últimos cinco lustros han propiciado.
* La educación es sin duda el tema central de nuestras angustias. No es reto para seis años. No veremos resuelto el problema en el próximo sexenio. Pero, al igual que en los otros asuntos, si no emprendemos una tarea de profundidad rompiendo las inercias que el corporativismo mexicano ha establecido y que parecen inamovibles, no avanzaremos un ápice en ese tema. ¿A quién contemplan ustedes como el más probable, el más avocado de los candidatos, a asumir la responsabilidad que eso entraña? ¿A los que han sido los creadores, los mantenedores, los socios de los que se oponen al cambio? Seamos serios. Sólo López Obrador tendría al menos una oportunidad para hacer las cosas bien en esta importantísima tarea.
* Finalmente, la violencia imperante en nuestro país. La violencia es consecuencia de todo lo anterior. ¿Habrá quien lo dude? Si empezáramos a resolver, al menos empezar, cada uno de los asuntos vitales anteriores: la corrupción, la corrupción, la corrupción, la pobreza colectiva, la falta de empleo, la economía débil, el crimen organizado, la deficiencia educativa, tendríamos un buen trecho andado del ineludible camino y en la dirección correcta. Es esta tarea para un líder. Buscamos un líder. No al mesiánico, iluso y anacrónico que algunos quisieran imaginar, sino a quien puede suscitar la energía colectiva, indispensable para promover estos cambios. Sostengo que el que más se acerca a la definición del líder en la dimensión requerida, es Andrés Manuel, con todos sus vicios y con todas sus limitaciones. No hay otro, en el cuarteto que nuestra democracia en ciernes nos ofrece como abanico de posibilidades actuales, que llene mejor los requisitos. Así lo estimo.
¡Votaré AMLO este próximo domingo!

PS: (el día siguiente a las elecciones)
Y voté.... y perdí....  Es verdad, a veces perdiendo se gana. Es la gran oportunidad para la izquierda mexicana. Ojalá.

Y sí, hay que insistir, fue una justa desigual y dominada por raudales de dinero (¿mal habido?) que compró voluntades por doquier en favor de un príismo que hiede a corrupción.... Triste es la democracia en un país de pobres,sin trabajo, donde además prevalece la ignorancia generalizada. ¿Así queremos salir de nuestro brutal rezago? ¡Viva México!



domingo, 22 de enero de 2012

República amorosa....

Transcribo editorial de Eduardo Huchim en el diario Reforma de la ciudad de México. Se refiere a los esfuerzos de AMLO para acceder a la presidencia de la república. El concepto de la "República del Amor" ha despertado críticas y burla de algunos. Pero lo cierto del caso, lo que no se puede soslayar, es que siendo la corrupción la enfermedad más grave que padece la nación mexicana, ningún candidato con excepción del señalado, toca el tema en sus discursos....

Y la verdad sea dicha, si realmente nos importa regenerar la política nacional, si en verdad queremos iniciar un nuevo pacto social que nos saque del atolladero en el que vivimos los mexicanos, si deseamos rescatarnos de la espiral de violencia en la que vive el país, debemos enfrentar con seriedad y perseverancia el tema que LO aborda en su discurso político: la endemoniada corrupción que está enraizada en todos los ámbitos de la vida pública mexicana....

Podrán burlarse los que quieran, pero el camino es ese.... Aquí, en el decir de Eduardo Huchim, paisano estimable....


La república del amor
Eduardo R. Huchim
17 Ene. 12

El concepto ha producido mofa, ironías y también análisis serios en contra, pero hasta ahora no hay otro, de ningún precandidato, que concite atención semejante. La república amorosa de Andrés Manuel López Obrador, como síntesis de su oferta de gobierno, sustituye a su eslogan de 2006, "para bien de todos, primero los pobres", y en opinión de Carlos Mota, "el poder de la frase inventada por AMLO es tal, que se antoja casi imposible que algún otro concepto le supere". (Milenio, 21/11/11).

Ahora bien, ¿qué es la república amorosa? El concepto ya había sido planteado antes por López Obrador, pero es ahora cuando posee más brío. En dos artículos periodísticos, AMLO ha dado pistas importantes para su comprensión y acierta al proponer, como hilo conductor de su programa gubernamental, la honestidad y, en consecuencia, el combate a la corrupción. Una corrupción que, como lo acredita Reforma prácticamente todos los días, es el gran problema nacional que explica casi todos los demás porque atraviesa transversalmente la entraña y la piel nacionales y se erige en un muro infranqueable que todo lo distorsiona y todo lo envilece.

López Obrador no circunscribe la honestidad a sólo un valor ético, sino la postula como elemento indispensable para construir políticas públicas que generen crecimiento y bienestar, atenuantes para la desigualdad y estímulos para la empresa, prevención contra conductas antisociales y un combate a la delincuencia que no esté lastrado por la corrupción.

El precandidato de la izquierda mexicana (PRD-PT-MC) lo expresa de este modo:

"El propósito es crecer sin endeudamiento, inflación ni aumento de impuestos. Esto se puede lograr elevando la honestidad a rango supremo. La honestidad es la mayor riqueza de las naciones y, en nuestro país, este valor se ha venido degradando cada vez más. Por lo tanto, la propuesta consiste en hacer realidad la honestidad y, con este imperativo ético, recuperar recursos que hoy se van por el caño de la corrupción; aplicar un plan de austeridad y abolir privilegios fiscales. Con estas tres medidas se podrían liberar hasta 800 mil millones de pesos al año para el desarrollo y el bienestar de la población" (Reforma, 07/11/11).

"Cuando hablamos de una república amorosa, con dimensión social y grandeza espiritual, estamos proponiendo regenerar la vida pública de México mediante una nueva forma de hacer política, aplicando en prudente armonía tres ideas rectoras: la honestidad, la justicia y el amor. Honestidad y justicia para mejorar las condiciones de vida y alcanzar la tranquilidad y la paz pública; y el amor para promover el bien y lograr la felicidad... La crisis actual se debe no sólo a la falta de bienes materiales, sino también por la pérdida de valores. De ahí que sea indispensable auspiciar una nueva corriente de pensamiento para alcanzar un ideal moral, cuyos preceptos exalten el amor a las familias, al prójimo, a la naturaleza y a la patria" (La Jornada, 06/12/11).

Habrá quienes opinen que esta forma de hablar corresponde a un predicador y no a un político y habrá quienes la descalifiquen por el solo hecho de provenir de López Obrador -a quien se le quiere con devoción o se le detesta con furor-, pero importa apuntar dos cosas:

a) No es primera vez en México que un aspirante presidencial hace planteamientos morales como ejes de su propuesta de gobierno. Sin sugerir paralelismos imposibles, ahí están Vasconcelos y su "plataforma sencilla: la purificación moral de la Revolución, corroída por el militarismo y la corrupción" (Krauze, Redentores..., Debate, 2011), y más recientemente, De la Madrid y su "renovación moral de la sociedad".

b) Un análisis sereno de la república amorosa revela contenidos éticos y pragmáticos que merecen estar en el ámbito público y cuya ausencia ha generado distorsiones y perversiones que han hecho de México una república política y socialmente erosionada.

Más allá de los resultados del todavía lejano primer domingo de julio, los contenidos de la república amorosa deben estar presentes en el próximo sexenio. Se precisa exigirlos a quienquiera fuere el triunfador porque ahí pueden hallarse elementos esenciales para nuestra viabilidad como nación.

miércoles, 24 de agosto de 2011

CORRUPCIÓN E IMPUNIDAD IMPIDEN QUE SE APLIQUE LA JUSTICIA EN MÉXICO

Tomado de:

Información Universitaria

PROGRAMA DE VINCULACIÓN CON LOS EXALUMNOS

Información generada en la UNAM

• Conclusiones de la Segunda Encuesta Nacional de Cultura Constitucional: legalidad, legitimidad de las instituciones y rediseño del Estado, elaborada por expertos del Instituto de Investigaciones Jurídicas

• Más del 50 por ciento de los entrevistados considera que la situación del país empeorará dentro de un año

• Siete de cada 10, a favor de convocar un Congreso Constituyente para elaborar una nueva Constitución

• En una escala de calificación de 0 a 10, las universidades públicas son las mejor calificadas con 7.1, seguidas de los maestros y el ejército

Corrupción, impunidad e intereses extra-legales impiden que la justicia funcione en México, según los resultados de la Segunda Encuesta Nacional de Cultura Constitucional: legalidad, legitimidad de las instituciones y rediseño del Estado, elaborada por especialistas del Instituto de Investigaciones Jurídicas (IIJ) de la UNAM. El estudio replica la primera encuesta al respecto levantada en 2003.

El análisis realizado indica que los tipos de relaciones establecidas desde hace tiempo entre el ciudadano y los gobernantes impiden el cumplimiento y respeto de las leyes, lo que ha implicado el deterioro de las instituciones y su legitimidad, cuya restauración requiere un rediseño del Estado.

Los mecanismos de control del sistema político como pactar, ceder, negociar y repartir espacios de poder, permean el campo de la legalidad y obediencia a la ley, en un sistema donde su cumplimiento puede tolerar o alentar altos niveles de impunidad.

La encuesta fue dirigida por el Héctor Fix-Fierro, titular del Instituto, y fue coordinada por la Julia Flores, responsable del Área de Investigación Aplicada y Opinión de la entidad universitaria, y con la participación de investigadores del IIJ, como Diego Valadés y Sergio López Ayllón, además de los expertos del Área de Investigación Aplicada y Opinión.

Metodología

La encuesta nacional se aplicó durante el mes de mayo a dos mil 208 personas de 15 años y más en sus viviendas. Tiene un nivel de confianza del 95 por ciento, con un error máximo de más/menos 2.85 puntos porcentuales. Para comparar los datos obtenidos, se dividió al país en cuatro regiones.

Panorama nacional

La situación actual del país es calificada como muy negativa por los entrevistados. Siete de cada diez expresaron que en relación con el 2010 empeoró, o sigue mal, y más de la mitad tiene perspectivas pesimistas para el próximo año. En 2003, fecha de la primera encuesta, la opinión tenía como referente el incremento de crímenes como el robo o el secuestro. Hoy, son la violencia generalizada y la delincuencia organizada.

Respecto a la situación política, casi la mitad de los participantes en 2003 y 2011 la describieron como preocupante; uno de cada seis, la calificó de peligrosa.

Sistema de Justicia

Los encuestados afirmaron que la justicia en México no funciona adecuadamente por la corrupción, la impunidad y la presencia de intereses extra-legales. Así, casi cinco de cada diez (47.7 por ciento) señalaron que su funcionamiento no es el idóneo y el 22 por ciento ubicó en la corrupción el problema principal en su impartición.

Casi seis de cada diez entrevistados (55.8 por ciento), afirmaron que los derechos humanos se respetan poco o nada en México.

La mitad valoró al amparo como medida de defensa legal poco efectiva frente al gobierno.

Seis de cada diez, señalaron que los juicios orales mejoran poco o algo la impartición de justicia en el país.

Constitución

Siete de cada diez entrevistados aprobarían la convocatoria de un Congreso Constituyente para elaborar una nueva Carta Magna.

Cinco de cada diez consideraron que la Constitución que tenemos actualmente ya no responde a las necesidades del país, principalmente quienes tienen más escolaridad y viven en la región centro.

Estado de Derecho y respeto a la ley

El 36.3 por ciento consideró que los políticos son quienes violan más las leyes, seguidos de los policías, con un 21.9 por ciento de opiniones desfavorables.

Con respecto a la aplicación de justicia por su propia mano el 51. 8 por ciento afirmó que los integrantes de una comunidad “no tienen derecho” a tomar en sus manos la aplicación de la justicia si un hombre comete un asesinato y las autoridades no actúan. En contraste, más de tres de cada diez creen que “si tienen el derecho” o lo tienen en parte.

Poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial

Seis de cada diez encuestados están de acuerdo con la revocación del mandato presidencial, en caso de que el Ejecutivo infringiera la Constitución.

En la misma proporción, valoraron que en ocasiones es “bueno” para el país que el Congreso de la Unión se oponga a las medidas del Ejecutivo. Dos de cada diez, lo consideraron como “muy malo”.

El 51.7 por ciento calificó como positiva la mediación de la Suprema Corte de Justicia en conflictos entre los otros dos poderes.

Seguridad pública

Cerca de siete de cada diez entrevistados aprobaron la frase “en algunos casos no estoy dispuesto a apoyar las políticas del gobierno”, mientras que 28.7 por ciento estuvo en desacuerdo. El 75.7 por ciento consideró que debería transparentarse la información relacionada con la lucha contra el narcotráfico.

Un 54.8 por ciento respondió que se pueden respetar los derechos humanos en la lucha contra la delincuencia organizada. Por el contrario, tres de cada diez afirmaron que tales garantías no pueden observarse en esta tarea.

Nueve de cada diez rechazaron ser investigados sin orden judicial en su hogar o ser despojados de sus documentos personales; dos de cada tres, a permitir que escucharan sus conversaciones telefónicas.

El 57.1 por ciento consideró que los diputados deberían autorizar al presidente el uso de las fuerzas armadas para mantener la seguridad del país; el 66.3 por ciento aseveró que un toque de queda ayuda, o ayudaría en parte, a reducir la inseguridad.

Ocho de cada diez consideraron que la gente no está protegida contra el abuso de la autoridad, tanto en la encuesta del 2003 como en la actual.

Uno de cada tres manifestó temer más al robo con violencia, al 27. 2 por ciento le preocupó ser víctima del narcotráfico y dos de cada diez expresaron su miedo al abuso de las fuerzas de seguridad pública.

Confianza en actores políticos y sociales

En este rubro, en una escala de 0 a 10, las universidades públicas obtuvieron el promedio más alto, de 7. 1 puntos; seguidos por el ejército y los maestros; mientras que los partidos políticos, los diputados y la policía, ocuparon los últimos sitios de la escala.

Seis de cada diez personas consideraron que los gobernadores y los presidentes municipales hacen “poco” caso al ciudadano, mientras que poco más de la mitad cree que los jueces y magistrados incurren en la misma falta. En el caso del presidente de la República y los legisladores, dicho porcentaje se reduce a menos del 50 por ciento.

Reforma política

Al plantearse el escenario de una elección presidencial muy cerrada, cuatro de cada diez entrevistados opinaron que debería declararse ganador al partido con más votos; el 31.1 por ciento consideró pertinente una nueva elección entre los dos primeros lugares y el 23.7 por ciento eligió el recuento de votos.

En el tema de la reelección, más de la mitad rechazó la posibilidad de reelegir al presidente de la República, diputados, senadores, gobernadores o presidentes municipales.

Estado laico

En este aspecto, casi seis de cada diez personas expresaron estar “en desacuerdo” o “muy en desacuerdo” con que los ministros religiosos opinen de política durante sus servicios. El 60 por ciento se opuso a la enseñanza de religión en escuelas públicas.

Valores autoritarios y valores democráticos

Respecto a la pregunta “La libertad y la seguridad son valores que a veces pueden chocar, si tuviera que escoger uno, ¿con cuál se quedaría?”. Casi cuatro de cada diez entrevistados eligieron la seguridad frente a la libertad, principalmente, jóvenes entre 15 y 19 años, quienes cuentan con licenciatura completa y habitantes del centro-occidente y el centro del país.

En contraste, más de tres de cada diez entrevistados se decidieron por la libertad. Casi dos de diez escogieron, espontáneamente, “ambos”.

Federalismo

Casi la cuarta parte de los entrevistados cree que los gobiernos de los estados deberían quedarse con la mayoría de los impuestos. Una tercera parte de los encuestados expresó que deben repartirse por partes iguales; mientras que uno de cada seis considera que debe ser el gobierno federal; uno de diez considera que los impuestos deben repartirse de forma proporcional.

La mitad de las personas entrevistadas cree que los servicios que proporciona el gobierno no corresponden con lo que se paga de impuestos. Un veinte por ciento considera que sí corresponden y el veinticinco por ciento expresó que sí corresponden, en parte, a lo que se paga de impuestos.

Información e interés en los asuntos públicos

La televisión, tanto en 2003 como en 2011, es el medio de comunicación más utilizado para informarse de los asuntos públicos: aproximadamente siete de cada diez entrevistados seleccionaron esta opción.

Existe un bajo nivel de interés por los temas que se discuten en el Congreso de la Unión. En general, la atención hacia estos temas disminuyó del 2003 (cuarenta por ciento) al 2011 (cincuenta por ciento).



La encuesta se encuentra disponible en la página del Instituto de Investigaciones Jurídicas (IIJ) de la UNAM: http://www.juridicas.unam.mx/invest/areas/opinion/doc/EncuestaConstitucion.pdf

viernes, 22 de julio de 2011

Va pa' tras!

Va pa'tras
Por Denise Dresser
Grupo Reforma
Ciudad de México, México
Basta con ver la cara de los priistas en cualquier acto público. Basta con advertir las sonrisas
compartidas, los rostros complacidos, los abrazos entusiastas. Están felices y se les nota; están rebosantes y no lo pueden ni lo quieren ocultar. Saben que vienen de vuelta, saben que están de regreso, saben que encuesta tras encuesta los coloca en el primer lugar de las preferencias en las elecciones estatales y cada vez más cerca de recuperar el control del gobierno federal.
El PRI resurge, el PRI revive, el PRI resucita. Beneficiario del panismo incompetente y del perredismo auto-destructivo, el Revolucionario Institucional está a un paso de alcanzar el picaporte de Los Pinos tan sólo dos sexenios después de haber sido expulsado de allí.
Para muchos mexicanos esta posibilidad no es motivo de insomnio ni de preocupación. Hablan del retorno del PRI como si fuera un síntoma más de la normalidad democrática. Un indicio más de la alternancia aplaudible.
Un indicador positivo de la modernización que México ha alcanzado y que ya sería imposible revertir. "El país ya no es el mismo que el de 1988", advierten quienes no se sienten alarmados por la resurrección priista. "El PRI no podría gobernar de manera autoritaria como lo hizo alguna vez", sugieren quienes celebran los logros de la consolidación democrática. "Los priistas se verían obligados a instrumentar las reformas que hasta ahora han rechazado", auguran los oráculos del optimismo. Y ojalá tuvieran razón las voces de aquellos a quienes no les quita el sueño la posibilidad de Enrique Peña Nieto en Los Pinos, Manlio Fabio Beltrones en la Secretaría de Gobernación, Beatriz Paredes en cualquier puesto del gabinete, y Emilio Gamboa en la presidencia del PRI.
Ojalá fuera cierto que una nueva era de presidencias priistas sería señal de alternancia saludable y no de regresión lamentable. Ojalá fuera verdad que tanto el país como el PRI han cambiado lo suficiente como para prevenir el resurgimiento de las peores prácticas del pasado. Pero cualquier análisis del priismo actual contradice ese pronóstico, basado más en lo que sus proponentes quisieran ver que en la realidad circundante. Como lo escribe el columnista Tom Friedman en The New York Times, en México hoy coexisten tres grupos:
"Los Narcos, los No's y los NAFTA's": los capos, los beneficiarios del statu quo y los grupos sociales que anhelan el progreso y la modernización. Y hoy el PRI es, por definición, "El Partido del No". El que se opone a las reformas necesarias por los intereses rentistas que protege; el que rechaza las candidaturas ciudadanas por la rotación de élites que defiende; el que rehúye la modernización sindical por los "derechos adquiridos" que consagró; el que no quiere tocar a los monopolios porque fue responsable de su construcción. El PRI y sus bases son los "No's" porque constituyen la principal oposición a cualquier cambio que entrañaría abrir, privatizar, sacudir, confrontar, airear o remodelar el sistema que los priistas concibieron y del cual viven.
A quien no crea que esto es así, le sugiero que lea los discursos atávicos de Beatriz Paredes, que examine la oposición pueril de Enrique Peña Nieto a la reelección, que reflexione sobre los intereses cuestionables de Manlio Fabio Beltrones, que estudie los negocios multimillonarios de Emilio Gamboa, nuevo dirigente de la CNOP y próximo presidente del partido. Allí está el PRI clientelar, el PRI corporativo, el PRI corrupto, el PRI que realmente no cree en la participación ciudadana o en los contrapesos o en la rendición de cuentas o en la apertura de la vida sindical al escrutinio público. Si la biografía es micro-historia, entonces se vuelve indispensable desmenuzar la de Emilio Gamboa ya que su selección reciente para una de las posiciones más importantes del priismo revela mucho sobre el ideario, los principios y el modus operandi de la organización.
Emilio Gamboa, descrito en el libro coordinado por Jorge Zepeda Patterson, Los intocables, como el broker emblemático de la política mexicana; el intermediario entre el dinero y el poder político. Vinculado al Pemexgate, al quebranto patrimonial en Fonatur, al crimen organizado vía su relación con Marcela Bodenstedt y el Cártel del Golfo, a las redes de pederastia, al tráfico de influencias. De nuevo en la punta del poder dentro de su propio partido.
Ése es el PRI del 2010, y si no lo fuera, su dirigencia ya habría denunciado a Emilio Gamboa junto a tantos que se le parecen. Pero no es así. El PRI nuevo milenio y el que se apresta a gobernar a la República sigue siendo un club transexenal de corruptos acusados y corruptos exonerados; de cotos construidos sobre la intersección de la política y los negocios; de redes tejidas sobre el constante intercambio de favores y posiciones, negociadas a oscuras. En una conversación telefónica grabada y ampliamente diseminada -que a pesar de ello no ha hecho mella en su carrera política- Emilio Gamboa le dice a Kamel Nacif: "va p'a tras". Y ése es el mismo mensaje que el PRI envía sobre el país bajo su mando.
- - - - - - - - -
Si te gustan y si estas de acuerdo con mis planteamientos, te agradecería que los reenviaras a tus amigos, parientes y contactos, en el entendido de que trato de hacer conciencia y ciudadanos críticos y participativos. México lo hacemos todos los días ¡todos!
¡Gracias!
'Va pa' tras'
Por Denise Dresser
Grupo Reforma

miércoles, 27 de abril de 2011

¿Quién perdió a México?

Transcribo editorial de Moisés Naím publicado por el periodico El País, de España, hace unos días. Me parece que dice verdad.

Antes: México era percibido como el país latinoamericano con más probabilidades de llegar a ser un país desarrollado. Ahora: es percibido, si no como un Estado fallido, sí ciertamente como una nación en la que vastas regiones e importantes instituciones están controladas por algunos de los criminales más poderosos y crueles del planeta. ¿Qué pasó? La respuesta no concierne solamente a los mexicanos. Estados Unidos y Europa, por ser grandes consumidores de drogas, también están tocados por lo que sucede en México, al igual que el resto de América Latina.

Una respuesta frecuente es que la actual tragedia mexicana es el resultado de décadas de tolerancia frente a los narcotraficantes. Hubo un pacto tácito de no agresión que políticos, gobernantes, medios de comunicación y líderes empresariales mantuvieron con los carteles. Otros argumentan que esto es culpa del presidente Felipe Calderón, quien, sin un plan claro, le declaró la guerra a los narcotraficantes, rompiendo así el equilibrio que mantuvo al país en relativa calma durante años. Otra explicación es que la enfermedad de México es importada: "Son los gringos. Estados Unidos importa la droga, nos genera criminales riquísimos y nos exporta libremente las ametralladoras que nos están matando", me dijo un amigo mexicano. La mala situación económica también es señalada como causa. Es un problema de valores, dicen otros. El presidente Felipe Calderón, por ejemplo, declaró hace poco que hay que seguir combatiendo a los criminales y fortalecer las instituciones, pero insistió en que lo más importante es reconstruir los valores de la sociedad. "Les cuento algo que hace reflexionar", dijo el presidente. "Capturamos un criminal que tiene 19 años de edad y llegó a declarar que él ha asesinado a más de 200 personas".

¿Quién tiene razón? Todos. No hay duda de que, durante décadas, los dirigentes mexicanos sucumbieron a la tentación de creer que su país era tan solo un "lugar de tránsito" entre los productores andinos y los consumidores estadounidenses. La ilusión enmascara el hecho de que los criminales a cargo del "tránsito" se hacen ricos y poderosos e inevitablemente terminan por controlar a políticos, jueces, generales, gobernadores, alcaldes, policías, medios de comunicación y hasta bancos. Además, en todos los países "de tránsito" parte del inventario es consumido localmente y parte de las importaciones es sustituida por producción local. También es cierto que el presidente Calderón "alborotó el avispero" y, al atacar a los carteles, desencadenó esta terrible guerra. Pero igual de cierto es que, de no haberlo hecho, el secuestro del Estado mexicano por parte de los criminales hubiese sido completo. Los feroces críticos del presidente no parecen darle mucha importancia a la urgente necesidad de contener la criminalización del Estado. Según ellos, el precio que ha pagado el país ha sido demasiado alto y los éxitos de Calderón en recuperar las instituciones públicas tomadas por los criminales son limitados y serán, en todo caso, efímeros.

Lamentablemente, muchos mexicanos, espantados por los horrores cotidianos y seducidos por las promesas de un regreso a la calma "si se negocia con los carteles", han abandonado a su presidente. Así, una guerra que ha debido, y debe ser, de toda la sociedad decente se ha convertido en "la guerra de Calderón". Y Calderón no la puede ganar solo. Rescatar para la decencia espacios que ahora están en manos criminales requiere de tiempo, sacrificios y el concurso de todos -políticos y líderes sociales, periodistas y militares, sindicalistas y empresarios, amas de casa y universitarios-. Esta no es la guerra de Calderón; debe ser la guerra de todo México. Pero los mexicanos están agobiados por décadas de frustración económica, expectativas de progreso que no se cumplen y políticos y políticas mediocres. Las estadísticas de asesinatos ocupan, con razón, los titulares.

Hay otros datos sobre México que también son sorprendentes: en el 94% de los municipios del país no hay librerías y el índice de lectores de libros es uno de los más bajos de América Latina. Según la Universidad Johns Hopkins, México tiene uno de los porcentajes más bajos del mundo de población activa ocupada en organizaciones civiles (0,04% en México; más del 2% en Perú y Colombia). Traigo a colación estos datos solo para sugerir que el problema de México y su guerra tiene múltiples ramificaciones que van desde la política de Estados Unidos sobre drogas o venta de armas hasta el consumo de libros o la precariedad de su sociedad civil organizada.

Para todo esto no hay soluciones simples, rápidas y que quepan en un párrafo. Pero la ineludible realidad es que el problema no es del presidente de turno. Es del país.

mnaim@elpais.es

viernes, 8 de abril de 2011

¡Ya basta!

Sicilia, el Universal

El poeta Sicilia, en Cuernavaca. A su derecha, Óscar Menéndez. (Foto de El Universal)

¿Cuántos Sicilias necesitamos, cuántos Martís, para detener esta situación demencial? ¿Cuántos poetas, cuántos comerciantes, cuánta gente buena? ¿Cuántos hijos nuestros, abatidos por balas disparadas por manos siempre ignotas, son requeridos? ¿Cuántos gobiernos ineptos, cuántos ejércitos, cuántos políticos? ¿Cuánto tiempo, señor de la eternidad, cuánto...?

¡YA BASTA CABRONES!

jueves, 16 de septiembre de 2010

Xavier Mina, en su homenaje.

Xavier Mina (Charlas)Portada del libro recién editado de Gloria López Morales

En estas horas del bicentenario de la independencia de México, Mina, en tu honor digo a mis hijos: sabedlo, "...hubo también españoles liberales y patriotas que sacrificaron su reposo y su vida por nuestro bien."
R. Menéndez.

Entre nosotros pocos extranjeros han merecido el monumento al heroísmo. Xavier Mina, conocido comúnmente como Francisco Xavier, es uno de ellos. Él, que supo trocar su sangre navarra en bronce mexicano, entregó su vida por la independencia de nuestro país y por ello ganó lugar de privilegio en el gran monumento a la patria, capaz de hablar a todas las épocas, como lo hace ahora, para que recordemos con admiración y respeto, a quienes gestaron la nación mexicana.

Del nombre del hombre.

Por los vericuetos misteriosos de la historia el nombre de Mina fue trastocado con el tiempo. Hay muchos, muchísimos libros de historia que se refieren a él aún como Francisco Xavier. Aunque Martín Luis Guzmán se había encargado desde 1932 de señalar el verdadero nombre en su Mina El Mozo : Héroe De Navarra, al decirnos que de pila el personaje se llamó Martín Xavier y que durante toda su corta vida él mismo se hizo llamar Xavier a secas, firmando incluso sus famosas proclamas de esa manera (ver el facsímil de su firma abajo).

Todo parece indicar que la confusión surgió después de su muerte porque el nombre del tío con quien corrió muchas de sus acciones guerrilleras y revolucionarias en la España bonapartista primero, y en la brevemente gaditana después, era Francisco Espoz Ilundain , quien después se hizo llamar como su sobrino Francisco Espoz Mina.

El caso fue que durante buena parte del siglo XIX, después de fusilado en el cerro del Bellaco, cerca de Pénjamo, en Guanajuato, a Xavier Mina se le añadió indebidamente el Francisco con el que la historia que enseñaron en nuestras escuelas, nos hizo recordarle a lo largo de estos casi doscientos años que han transcurrido desde su gesta heroica.

De sus acciones.

Mina murió muy joven. Apenas contaba con 38 años cuando fue ultimado por el realista y absolutista coronel Orrantía en noviembre de 1917, sólo 7 meses después de haber desembarcado en Soto la Marina, Tamaulipas, para abrazar la causa independentista de los insurgentes mexicanos. Pero vamos por partes:

Nuestro personaje había luchado en la tierra que le vio nacer en 1789 (el año de la revolución francesa y su cauda de ideas liberadoras), en la provincia de Navarra, con acciones guerrilleras que pretendían liberar a España de la invasión napoleónica de 1808. Se había desenvuelto como guerrillero, ganando fama y prestigio por su arrojo y eficacia durante buena parte de 1809, hasta causarle a los invasores galos una seria preocupación que les obligó a concentrarse en la persecución del Corso Terrestre de Navarra como llamó Mina a su cuerpo de voluntarios lugareños que combatían a los ejércitos napoleónicos.

Dirigió acciones certeras que hicieron esa ruta de los Pirineos peligrosa para las tropas francesas que querían ingresar a España. Finalmente hacia la primavera de 1810 la suerte le resultó adversa y fue apresado por los franceses y trasladado herido a Francia, donde se le llevó a Bayona y encerrado por un tiempo hasta que lo enviaron a París a entrevistarse con el mando de Napoleón, a quien por cierto le había llegado la fama del genio militar de Mina.

Duró un par de años su cautiverio en la Torre de Vincennes, tiempo que usó para estudiar matemáticas y técnicas militares. En 1913, tras la toma de París por los prusianos, los presos fueron liberados y él retornó a Navarra donde se reencontró con su tío Francisco Espoz, que había tomado el mando guerrillero y que había también cambiado su nombre para adoptar como segundo apellido el del sobrino (Mina) por razones de liderazgo militar.

En su tierra, ambos, sobrino y tío, se dispusieron a defender por convicción la constitución de 1812 (la de Cádiz) cuando advirtieron la intención de Fernando VII de conculcar los postulados reformistas de la misma y de abrogarla, como finalmente hizo.

Mina y su tío fueron entonces perseguidos implacablemente por las tropas absolutistas españolas hasta hacerlos huir hacia Francia en donde milagrosamente escaparon del patíbulo al ser retenidos primero y reclamados por los españoles después, para entregarlos a la justicia. Vivió nuestro personaje a partir de entonces un periplo que le llevó, viajando por Francia, a conocer a personajes de la época que luchaban en contra del absolutismo. Al cabo de los meses llegó a Inglaterra donde ya se conocían y se discutían con interés las noticias de la insurrección americana en contra de la dominación española.

Ahí, en 1815, un lustro después de haberse iniciado el esfuerzo liberador de los insurgentes, Mina conoció a Fray Servando Teresa de Mier quien le convenció de la nobleza de la lucha por la independencia de la Nueva España. Y Mina se enamoró del proyecto que sintetizaba su propia lucha en contra del absolutismo en su patria. Su suerte quedó echada a partir de entonces.

Mina y el fraile genial viajaron juntos a América y llegaron a Baltimore en donde se preparó su llegada a México por la costa del Golfo, en lo que hoy es Tamaulipas. Venía nuestro héroe decidido a entregar su vida por la independencia de este país al que no conocía más que en sus sueños de ser libre. Después de una escala en Galveston, empezando la primavera de 1917 –que sería la última de su vida- se embarcó con unos cuantos hombres a su aventura final.

Al desembarcar en Soto la Marina el 25 de abril de ese año, lanzó una vibrante proclama que siguió a otras previas, con las que siempre quiso explicar sus acciones y su proceder. Tal proclama dirigida a los mexicanos concluía:

"(...)Mexicanos: permitidme participar de vuestras gloriosas tareas, aceptad los servicios que os ofrezco en favor de vuestra sublime empresa y contadme entre vuestros compatriotas. ¡Ojalá acierte yo a merecer este título, haciendo que vuestra libertad se enseñoree o sacrificándole mi propia existencia! Entonces, en recompensa, decid a vuestros hijos: "Esta tierra fue dos veces inundada en sangre por españoles serviles, vasallos abyectos de un rey; pero hubo también españoles liberales y patriotas que sacrificaron su reposo y su vida por nuestro bien."

La lucha en el territorio de la todavía entonces Nueva España iba a ser muy distinta a la que él había esperado. Se sobrepuso a todas la vicisitudes de las circunstancias, y fue creando un ejército adaptado a la lucha encarnizada que se le iba presentando. Conoció a Pedro Moreno, otro héroe de los "de a de verás", que le acompañó en buena parte de sus pequeños triunfos y fracasos hasta el final de la vida de ambos.

El Sombrero, los Remedios, Jaujilla, lucha tras lucha, batalla tras batalla, con un cuerpo bélico mal integrado e indisciplinado, hasta caer derrotado en el rancho El Venadito, cerca de Silao, donde fue hecho preso. Moreno murió en el encuentro y fue decapitado para exhibir su cabeza en la picota a la usanza de las tropas realistas. Poco después, el realismo absolutista cobró también venganza del “traidor” Mina, quien es ejecutado por el Batallón de Zaragoza en la cresta del Cerro del Bellaco el 11 de noviembre de 1817.

El libro de Gloria López Morales.

Recién editado, dentro de la colección Charlas de Café, de la casa editorial Grijalbo, en el marco del Bicentenario de la Independencia, el libro de Gloria nos hace recorrer, entre sorbo y sorbo de café, la epopeya inmarcesible de nuestro personaje, a lo largo de sus avatares en Europa y de sus andares por Inglaterra, los Estados Unidos y finalmente a su llegada a nuestro país.

Relato encantador que nos hace vibrar de emoción para que al final, en el último sorbo de la infusión, Mina nos diga como respuesta a la provocación del interlocutor que se le presenta en la representación literaria, haciéndole ver que: “convendría revisar lo que pasó en un país donde la independencia se celebra con banderitas hechas en China, donde compramos mole en un supermercado gringo y donde pagamos los tragos y botanas con una tarjeta de un banco español….” Pues mira, responde Mina, “Que si hubiera que pelear de nuevo por la Independencia de México, yo sería el primero en enlistarme en las filas de la insurgencia….”

Xavier_Mina firma Facsímil de la firma de Xavier Mina, tomada de su proclama de 1817.

jueves, 12 de agosto de 2010

Otro sí digo de Dulce María Sauri: las omisiones de la historia oficial.

Historia d México0002 “Viaje por la Historia de México” de Luis González y González

(Contada a través de sus personajes, en esta presentación de nuestra historia que nos hace llegar el gobierno federal con motivo del bicentenario, sólo dos mujeres de la vida real, sin contar con una tercera de la mitología, merecen recuadro. Ni siquiera Malintzin, a quien se menciona sólo de refilón, bajo el rubro de Hernán Cortés. De cien personajes, dos. ¿Serán realmente las mujeres el dos por ciento de nuestra memoria histórica? ¡Error! N del E.)

Dice Dulce María Sauri:

Desde hace algunos meses circula profusamente por todo el país el “Viaje por la Historia de México”, de la autoría de Luis González y González. Se ha rumorado que la reimpresión correspondiente a 2010 alcanzará la fabulosa cifra de ¡20 millones!, de ejemplares para que puedan llegar a cada hogar del territorio nacional. La coedición está patrocinada por la Secretaría de Educación Pública y la Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuito, lo que garantiza la disponibilidad de recursos económicos y la realización del amplio tiraje por la experiencia de la CONALITEX en estos menesteres.

Sin lugar a dudas, es un esfuerzo loable, de los muy pocos para conmemorar el bicentenario de la Independencia y el centenario de la Revolución que se pueden tocar y palpar. No obstante la solidez del distinguido historiador cuya obra sirve de base al libro, y de la misma advertencia del autor de que “…Habrá quien se pregunte por la ausencia de algún prohombre (destacado DMSR) en este álbum, o critique la inclusión de personas que no son de su agrado…”, la casi total ausencia de personajes femeninos desde “Los orígenes de Mesoamérica” hasta el capítulo “Fin de Siglo”, es patente.

¿Dónde quedaron las mujeres en más de 2 mil años de historia patria? ¿Se extraviaron? ¿Las ignoraron? ¿Fueron despreciadas o consideradas como “poco significativas” para ser destacadas? Lo cierto es que la edición sólo incluye 3 personajes femeninos, dos de ellos presentados en el capítulo “La etapa barroca”, correspondiente al siglo XVII, calificado como “el siglo olvidado”: Nuestra Señora de Guadalupe y Sor Juana Inés de la Cruz, que comparten siglo y página. La tercera es Josefa Ortiz de Domínguez, la Corregidora, que es registrada en la parte de “Antecedentes de la Independencia”. Y después ninguna más.

Leona Vicario fue ignorada. Carmen Serdán, Hermila Galindo y Elvia Carrillo Puerto no alcanzaron mención alguna en la parte correspondiente a la Revolución. En “La Generación del Medio Siglo” dejaron a un lado a Rosario Castellanos. Griselda Álvarez, primera gobernadora y distinguida literata, no calificó para ser incluida entre los personajes destacables.

El colmo está en la parte final del libro, “La generación de Fin de Siglo”: tampoco figura una sola mujer entre los 8 personajes destacados del mundo de las artes, de las ciencias y la literatura, 6 todavía vivos y dos ya fallecidos. ¿Y Elena Poniatovska? ¿Y Julieta Fierro?

Esta selección de personajes que le ponen nombre y rostro a dos milenios de historia compartida, demuestra con prístina claridad el dominio de una visión misógina y androcentrista del proceso de construcción de la identidad nacional.

No es un secreto que las resistencias más fuertes a la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres están en el ámbito de la cultura y de los valores. La invisibilidad de la aportación femenina a la historia de México queda en evidencia en las 65 páginas y cien ilustraciones de la historia oficial. Lo lamentable es que sea la propia SEP, la institución responsabilizada de la transmisión de los valores de igualdad, equidad y no discriminación, la que reproduzca los prejuicios y estereotipos de exclusión que patentemente acompañan este libro.

Luis González y González falleció en 2003. Por tanto, la selección del capítulo final no fue realizada por el autor que sólo veía peligro en la exclusión de “prohombres”, no de alguna mujer. Quienes efectuaron la revisión y decidieron no ver ni oír a las mujeres, la “otra mitad” de la población de México, tendrían que dar una amplia explicación a la sociedad por su ceguera e indiferencia.

¿Qué sentirán las niñas y jóvenes mujeres que lean el “Viaje”? ¿Pensarán que son las “Adelitas” del siglo XXI, heroicas, pero sin nombre propio ni rostro individual?

Quizá ya es tarde para corregir una edición de 20 millones de ejemplares, a menos de 40 días de los 200 años del Grito de Dolores. Pero estamos a tiempo para darle rostro y nombre a la aportación femenina a la construcción del México del siglo XX y de los albores del XXI, en las artes, en las ciencias, en la organización social y en la política.

No habría mejor forma de conmemorar las fechas históricas que dando voz a los excluidos de la historia oficial, mujeres y hombres que han sufrido discriminación y desventajas por su género o su origen étnico.

Licenciada en Sociología por la Universidad Iberoamericana. Gobernó el Estado de Yucatán, entre 1991 y 1994. Entre muchas otras actividades, fue Presidenta del Comité Directivo Estatal del PRI en Yucatán (1983-1987), Secretaria de Finanzas del Comité Ejecutivo Nacional del PRI (1988-1990), Secretaria General del CEN del PRI (marzo-noviembre de 1999) y Dirigente Nacional del CEN del PRI (1999-2002). Como legisladora, fue Diputada Federal por el estado de Yucatán en dos ocasiones: LII Legislatura (1982-1985) y LVI Legislatura (1994-1996), así como Senadora de la República por el Estado de Yucatán en las LIV y LV Legislaturas (1988-1991) y en las LVIII y LIX Legislaturas (2000-2006). dulcesauri@gmail.com

viernes, 23 de julio de 2010

Dulce inteligencia

Dulce.Blog2 He querido transcribir a continuación un artículo de Dulce María Sauri publicado el 19 jul. 2010 en el periódico Milenio. Porque el contenido está necesariamente en el futuro próximo de nuestro país y porque el criterio está expresado con sencillez e inteligencia, el escrito es meritorio. La autora sabe lo que dice y lo que predice.

“Las güeras y las prietas

¿Qué color de piel tendrá la primera presidenta de México? ¿Será prieta como Benito Juárez, o “morena clara” como se asume la mayoría de las mexicanas?

Casi me causó la misma sorpresa recibir la invitación para participar en la presentación de este libro que la que tuve hace seis años, cuando formé parte del primer coloquio sobre las güeras y las prietas.

El asombro proviene de dos circunstancias: una, la proeza de Marisa Belausteguigoitia, de su empeño y tenacidad para transformar los cuatro coloquios celebrados entre 2004 y 2007, en un libro que busca aportar una vertiente de análisis y discusión desde una perspectiva feminista; y lograr la editorial que lo publicara, incluyendo esta estupenda portada, que en el color del pelo y de los pezones de la robusta dama del collar de perlas, encarna el llamado a la reflexión sobre las diferencias entre las mujeres que provienen del color de nuestra piel.

La otra fuente de mi sorpresa tiene que ver con el tema en sí mismo. Raza y género son dos cuestiones que forman parte del núcleo "duro" de los valores y prejuicios, de la visión del mundo y de los obstáculos y oportunidades para forjar identidad y ejercer derechos. En medio de la violencia que azota muchas partes del país, de la sensación generalizada de desesperanza que se alimenta de la impunidad con la que mueren niñas y niños, jóvenes y adultos, la mayoría prietos como somos gran parte de los mexicanos, es difícil sustraer la atención y el interés para ocuparse de otros temas, incluyendo desde luego el más presente del género y el más distante e incómodo, el de la raza.

Ahora comparte mesa y palabras con tres güeras: Denise, María Teresa y Marisa, esta prieta -negra, dirían mis paisanos yucatecos-, para esbozar algunos comentarios.

Son 12 voces y plumas: la del marco teórico y de interpretación de las aportaciones de los cuatro coloquios; otras diez visiones de güeras, prietas y morenas claras y una muy especial, la que habla en poesía de la desigualdad y la distancia entre mujeres urbanas, de clase media y las indígenas, mayas para más señas, nacidas en los pequeños pueblos y caseríos del campo mexicano.

Este continuum entre sistema racista-sexista-clasista es develado por prietas y güeras. De las plumas de las chicanas surge el recuerdo del concepto decimonónico de "pureza de sangre"; del valor y la ventaja de saberse blanco; del menosprecio por la "raza mexicana". De sostener con convicción que "…el problema (del desgobierno) radicaba en lo más profundo de la sociedad mexicana: sus habitantes, razas "mixtas" en vez de "puras" y por lo tanto "degeneradas, indolentes, viciosas, ingobernables". Se hiciese cuanto se hiciese, esta deleznable materia prima condenaba a México a permanecer en la postración y la anarquía…"1

¡Cómo suenan hoy las palabras de un distinguidísimo liberal, que ante la guerra de castas que asolaba a Yucatán, diagnosticó que el único remedio era "…echar fuera de la península a todos los elementos de color, multiplicar en ella a los de raza blanca y tener el más grande cuidado de que los de esta raza en la línea divisoria sean exclusivamente españoles!…" 2

¡Ojalá pudiera decir que estas ideas de descalificación y discriminación de la mayoría pertenecen solamente al panteón de los historiadores! Aquí están presentes en este libro, de múltiples maneras: "pobrecita, es prietita", la raza "mexicana", las güeras rechazadas en su mexicanidad y secretamente envidiadas.

La genómica está revelando nuevos conocimientos sobre la composición racial de la población. El genoma de los mexicanos no es único: proviene de una mezcla de sangre europea, indígena, negra, asiática -principalmente china y coreana. Las proporciones cambian entre entidades federativas, unas con un mayor porcentaje de pueblos originarios, otras con más componente europeo, africano o asiático.

En el siglo XIX hubiera sido la genómica y el Instituto Nacional de Medicina Genómica fuente de descalificación. Ahora, sirven para prevenir y curar enfermedades.

Más allá, están todavía presentes los privilegios. Atemperados quizá; menos visibles u ocultos en la profundidad de los prejuicios y valores que norman nuestra conducta, pero que muchas veces no queremos confesar, ni siquiera ante nosotras mismas. Privilegio es nacer hombre, y no mujer.

Privilegio es vivir en la ciudad, no en un pueblo campesino.

Privilegio es ser mestiza, no indígena.

Privilegio es pertenecer a una familia rica, o al menos de clase media.

Privilegio es tener certidumbre y esperanza en el futuro, por la clase social de procedencia, por la calidad de la educación recibida, por el acceso a oportunidades de trabajo.

Las prietas pobres y las güeras pobres (que las hay, si no ver Los Altos de Jalisco) tienen distintas oportunidades. Las prietas, nacen y mueren pobres; las güeras, quién sabe.

La raza y el color de piel sólo le dan otro matiz a las desventajas y discriminación que padecen aun las mujeres como género.

En la esfera de la política y el ejercicio del poder se sintetiza en el "techo de cristal" que aun no se rompe, gigantesco himen político que mantiene protegida la esencia masculina del poder.

¿Qué color de piel tendrá la primera presidenta de México?

¿Será prieta como Benito Juárez, o "morena clara" como se asume la mayoría de las mexicanas?

¿Vendrá de la muy vapuleada izquierda, o de un PRI que se percibe triunfador, o del PAN, temeroso de perder el gobierno que habrá ocupado doce años?

En 1988, una güera, doña Rosario Ibarra de Piedra, desafió al mundo masculino y se postuló candidata a la presidencia de la república, la primera, por el PRT. En 1994, dos mujeres morenas claras fueron candidatas: por el PPS, Marcela Lombardo y por el PT, Cecilia Soto. Gracias al activismo de ésta, el PT tuvo su debut en la Cámara de Diputados, con 10 hombres.

El proceso de 2006 tuvo la singularidad de postular a una mujer con una agenda abiertamente definida hacia los derechos humanos, la igualdad de género y en contra de cualquier forma de discriminación. Patricia Mercado, morena clara, hizo una importante aportación.

Ninguna de las cuatro mujeres candidatas estuvo en posibilidades reales de ganar la presidencia de la república. Provenían de partidos pequeños, en busca de lograr o mantener su registro. Sin embargo, fueron luz que iluminó el camino y que permitió imaginar lo posible: una presidenta de México.

El desafío es para las tres grandes formaciones políticas de México: PRI, PAN, PRD-DIA. La sociedad reclama un cambio; una mujer candidata con posibilidades reales de triunfo lo significaría.

¿Tendría el PRI el arrojo y la convicción de cambio para atreverse, y arriesgar su capital político acumulado en la oposición postulando a una mujer?

¿Percibirá el PAN los focos amarillos y rojos que se encienden en su tablero político y que demandan una decisión de riesgo en su candidatura 2012? ¿Tendrá rostro de mujer?

¿Podrá la izquierda reencontrar a sus mujeres políticas, perdidas en el extravío del ejercicio del poder, y volver a ser una opción real de gobierno?

¿Surgiría un gran movimiento ciudadano con una mujer al frente para tomar por asalto electoral la presidencia de la república?

¿Quedaría atrás el tema de las "juanitas", de mujeres que ganan las elecciones para ceder luego las responsabilidades a un hombre?

¿Sería la primera presidenta de la república una mujer de lucha y trayectoria de causas, comprometida por voluntad y convicción con los cambios o sería producto de la sofisticada mercadotecnia publicitaria, la misma que arguye falta de responsabilidad en la calidad del producto político, una vez electo, aunque salga defectuoso, malo, incapaz?

¿Cuál sería la agenda política de una mujer presidenta?

¿La del candidato triunfador de las elecciones del 2000, que se agotó en ese mismo acto, considerando su misión cumplida al ser el primero en derrotar al PRI?

¿Se decidiría sólo a disfrutar de las mieles del poder, a ser la "abeja reina", en vez de comprometerse a poner las bases de un nuevo sistema político, con las dificultades y riesgos que implica?

¿Estaría una mujer presidenta en disposición de hacer frente a los poderes fácticos -llámense medios de comunicación, Iglesias, crimen organizado, corporaciones empresariales- para intentar reencauzar la vida institucional del país?

¿Qué haría una mujer presidenta de la república frente al fenómeno de la violencia y la inseguridad? ¿Ir a atacar sus raíces: falta de crecimiento económico, de oportunidades de empleo, de competencia y productividad, de opciones reales de movilidad social? ¿O seguiría apostando exclusivamente a la guerra, con el desgaste de las fuerzas armadas y riesgos que esto conlleva? Cuando Barack Obama ganó, contra todos los pronósticos, las elecciones presidenciales en los Estados Unidos, se expresó con un dejo de envidia, que eso estaría muy lejos de suceder en México. Algunos, manteniendo en el olvido interesado a Benito Juárez, dijeron que sería el equivalente a que nuestro país un indígena ganara la presidencia de la república.

Entiendo que más allá del color de la piel, de la mezcla racial y de sangre que representa Obama, el deseo que no se atreve a ser demanda es el de tener a alguien en quien creer, que aliente en los corazones una esperanza de cambio.

La esperanza ha sido consistentemente lastimada en México. La impunidad y la corrupción, la impotencia del gobierno frente a la violencia, su incapacidad para garantizar a la ciudadanía la indispensable seguridad de sus personas y sus bienes se han encargado de hacer prevalecer una especie de resignación silenciosa frente a los males sociales, rezando para que no nos afecten directamente: que no seamos asaltadas, secuestradas, vejadas, asesinadas, ni nosotras ni un miembro de nuestra familia.

¿Quién podría encarnar en México una esperanza, anidarla en los corazones, hacerla crecer y volverla acción? Creo que una mujer candidata a la presidencia por un partido, con opción real de triunfo en el 2012 podría hacerlo.

Para ese año simbólico -por lo de las profecías mayas del fin del mundo, principalmente- las tres grandes formaciones políticas tienen mujeres visibles, con plataforma política para dar viabilidad a una candidatura.

No estoy llamando a "inventar" candidatas con motivos estrictamente de mercadotecnia política, ante un "mercado electoral" escéptico y decepcionado. Estoy expresando un deseo, una exigencia como ciudadana de un país que siento cada vez más cansado, harto de esperar milagros y poco dispuesto a trabajar para que ocurran.

Una candidata a la presidencia de la república con opción de ganar levantaría el ánimo de mujeres y hombres. Así como Fox encarnó el deseo de cambio en el 2000, una mujer podría hacerlo en el 2012.

Quizá no exista la energía social capaz de imponerse a los partidos para hacer posible esta situación en el 2012. Sin embargo, no hay que cejar: una mujer presidenta encarna en México la capacidad de cambio. Prieta o güera, alta o bajita, con edad suficiente para tener experiencia y al mismo tiempo, arrojo. ¿Será?

* Leído en la presentación del libro Güeras y prietas

1 Eugenio Olavarría. Revista La América 1864. Citado por: Falcón, Romana, 1996. Las rasgaduras de la descolonización. Españoles y mexicanos a mediados del siglo XIX. México, El Colegio de México. pág. 46

2 José María Luis Mora. Respecto a la Guerra de Castas. Citado por: Romana Falcón. Op.cit. pág. 51”

Vale.