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viernes, 6 de julio de 2018

Tercer aniversario de La Jornada Maya


Tres venturosos años para el periodismo peninsular se cumplen ya desde que La Jornada inaugurara su presencia dedicada a la península yucateca, ámbito tradicionalmente lleno de letras y de letras combativas, que supieron en su tiempo permear y guiar a nuestra sociedad. Y digo venturosos porque el aporte del ágil, veraz e independiente periodismo que nos ha traído La Jornada Maya, es hoy indubitablemente el mejor ejemplo local del deber ser en la presentación de las noticias cotidianas.

Quienes llevamos en la sangre, en el ADN diríase, el quehacer periodístico, podemos afirmar categóricamente que, en solo tres años de presencia peninsular, La Jornada Maya ha podido establecer la marca de la excelencia en la región. Hoy, tras no pocos esfuerzos de toda laya, desde los económicos hasta los técnicos, el diario acontecer de Yucatán, del país y del mundo, se ve reflejado de forma inmejorable en las páginas del rotativo.

Hago votos fervientes y entusiastas por que continúe La Jornada Maya arraigándose en esta nuestra sitibunda tierra y nutriéndose como las raíces de la ceiba secular, en lo profundo del roquedal querido. Aquí apreciamos la flor y el fruto de su gallardía periodística.

¡Enhorabuena!

Rodolfo Menéndez y Menéndez.
Mérida, Yucatán, julio de 2018.

domingo, 15 de enero de 2017

Concierto para piano, Mozart, No. 21, K.467 / Yeol Eum Son



Yeol Eum Son (n. el 2 de mayo de 1986) en Wonju, Corea del Sur es una pianista clásica. Llamó la atención internacional durante su aparición como solista de la Orquesta Filarmónica de Nueva York bajo la dirección del conductor Lorin Maazel en 2004. Recibió la medalla de plata en el Concurso Internacional Chaikovski en 2011, en el que también obtuvo el reconocimiento a la mejor interpretación de concierto de cámara. (Tomado de Wikipedia)

domingo, 24 de junio de 2012

Sansón y Dalila....



Shirley Verrett  y  J. Vickers "Mon coeur s'ouvre a ta voix"..... 1982 en el Covent Garden de Londres....

Sansón y Dalila (título original en francés, Samson et Dalila, Op. 47) es una ópera en tres actos con música de Camille Saint-Saëns y libreto en francés de Ferdinand Lemaire.

Se estrenó en Weimar (Alemania) el 2 de diciembre de 1877, en una versión en alemán, en el Teatro Grossherzogliches ("del Gran Duque", hoy la Staatskapelle Weimar). La ópera se basa en el relato bíblico de Sansón y Dalila que se encuentra en el capítulo 16 del Libro de los Jueces en el Antiguo Testamento. Es la única ópera de Saint-Saëns que se representa con regularidad. La escena de amor del Acto II en la tienda de Dalila es una de las piezas típicas que definen la ópera francesa.

Dos de las arias de Dalila son particularmente bien conocidas: "Printemps qui commence" y "Mon cœur s'ouvre à ta voix" ("Mi corazón se abre a tu voz", también conocida como "Suavemente se despierta mi corazón"), la segunda de las cuales es una de las piezas para recitales más populares en el repertorio para mezzosoprano/contralto.

Tomado de Wikipedia

Ahora la vemos en el teatro José Peón Contreras de Mérida, Yucatán, México en la hermosísima voz de Carla Dirlikov -que por cierto fue alumna de la Verret, fallecida en el 2010-  (Dalila) acompañada por Rodrigo Garciarroyo, como Sansón,  bajo la dirección de Juan Carlos Lomónaco. <> Hoy 24 de junio, te recuerdo tanto...

jueves, 19 de abril de 2012

A propósito de libros… (El Filobiblión)

Seal_of_Richard_de_Bury_

"Para el hombre que razona, los libros son más estimables que las riquezas." Ricardo de Bury

Ricardo de Bury quien fue canciller de Inglaterra y obispo de Durham en el siglo XIV escribió su Filobiblión, un “muy hermoso tratado sobre el amor a los libros” que se volvió un clásico que todos deberíamos leer.

En él recomienda el “amor inmenso a los libros” y cómo estos deben ser comprados siempre, con algunas excepciones. Son los libros, dice de Bury en su escrito del año 1344, "un almacén de sabiduría, que supera todas las riquezas, y perpetuadores de memoria ... por eso merecen honra y amor".

Hoy quiero rescatar del Filobiblión una anécdota que conviene ser recordada en estos tiempos y lugares de poca y mala lectura: hace referencia de Bury a un relato de la antigüedad en el que una anciana desconocida fue a ver al rey Tarquino, séptimo rey de los romanos, para ofrecerle en venta nueve volúmenes que según ella contenían los oráculos divinos. Como el precio que pidiera por sus libros fuera verdaderamente exorbitante, el rey le contesta con desprecio que desvariaba. La anciana, irritada por la respuesta real, arrojó en el acto tres volúmenes al fuego, preguntándole al soberano si quería comprar los restantes seis libros…. al mismo precio que había pedido por los nueve. El rey se exalta y dice: “¡Mujer debes estar loca para pedirme eso! La desconocida, más irritada todavía, toma otros tres volúmenes y los avienta a las llamas voraces. Hecho esto encara al rey y le reitera su oferta invariable… por los tres volúmenes restantes. El soberano, estupefacto, se apresura a pagar el precio que le pide la mujer, dándose por satisfecho de obtener tres libros por lo que le hubiera costado la obra completa. La vieja entonces desaparece y nunca más se le vuelve a ver.

Los libros de los que hablamos son los llamados “sibilinos” que fueron consultados en la antigüedad como si fueran el oráculo divino.

La hábil vendedora no quería sino enseñar al orgulloso monarca que los libros sagrados de la divina sabiduría exceden en valor toda ponderación humana. “Valen tanto cuanto tienes”.

¿Habrá, yo pregunto, alguna profetisa contemporánea que le repita la faena a nuestro próximo monarca?

Rodolfo Menéndez,

Mérida, Yucatán, México.

viernes, 26 de agosto de 2011

Medio pan y un libro



Con motivo del reciente aniversario (18 de agosto) del asesinato del poeta, publico este hermoso y poco conocido discurso que un amigo me ha hecho llegar.

Discurso de Federico García Lorca al inaugurar la biblioteca de su pueblo

(31 de julio de 1931)

Cuando alguien va al teatro, a un concierto o a una fiesta de cualquier índole que sea, si la fiesta es de su agrado, recuerda inmediatamente y lamenta que las personas que él quiere no se encuentren allí. ‘Lo que le gustaría esto a mi hermana, a mi padre’, piensa, y no goza ya del espectáculo sino a través de una leve melancolía. Ésta es la melancolía que yo siento, no por la gente de mi casa, que sería pequeño y ruin, sino por todas las criaturas que por falta de medios y por desgracia suya no gozan del supremo bien de la belleza que es vida y es bondad y es serenidad y es pasión.

Por eso no tengo nunca un libro, porque regalo cuantos compro, que son infinitos, y por eso estoy aquí honrado y contento de inaugurar esta biblioteca del pueblo, la primera seguramente en toda la provincia de Granada.

No sólo de pan vive el hombre. Yo, si tuviera hambre y estuviera desvalido en la calle no pediría un pan; sino que pediría medio pan y un libro. Y yo ataco desde aquí violentamente a los que solamente hablan de reivindicaciones económicas sin nombrar jamás las reivindicaciones culturales que es lo que los pueblos piden a gritos. Bien está que todos los hombres coman, pero que todos los hombres sepan. Que gocen todos los frutos del espíritu humano porque lo contrario es convertirlos en máquinas al servicio de Estado, es convertirlos en esclavos de una terrible organización social.

Yo tengo mucha más lástima de un hombre que quiere saber y no puede, que de un hambriento. Porque un hambriento puede calmar su hambre fácilmente con un pedazo de pan o con unas frutas, pero un hombre que tiene ansia de saber y no tiene medios, sufre una terrible agonía porque son libros, libros, muchos libros los que necesita y ¿dónde están esos libros?

¡Libros! ¡Libros! Hace aquí una palabra mágica que equivale a decir: ‘amor, amor’, y que debían los pueblos pedir como piden pan o como anhelan la lluvia para sus sementeras. Cuando el insigne escritor ruso Fedor Dostoyevsky, padre de la revolución rusa mucho más que Lenin, estaba prisionero en la Siberia, alejado del mundo, entre cuatro paredes y cercado por desoladas llanuras de nieve infinita; y pedía socorro en carta a su lejana familia, sólo decía: ‘¡Enviadme libros, libros, muchos libros para que mi alma no muera!’. Tenía frío y no pedía fuego, tenía terrible sed y no pedía agua: pedía libros, es decir, horizontes, es decir, escaleras para subir la cumbre del espíritu y del corazón. Porque la agonía física, biológica, natural, de un cuerpo por hambre, sed o frío, dura poco, muy poco, pero la agonía del alma insatisfecha dura toda la vida.

Ya ha dicho el gran Menéndez Pidal, uno de los sabios más verdaderos de Europa, que el lema de la República debe ser: ‘Cultura’. Cultura porque sólo a través de ella se pueden resolver los problemas en que hoy se debate el pueblo lleno de fe, pero falto de luz.

domingo, 11 de enero de 2009

IZAMAL, Yucatán, "Pueblo Mágico".


Vista del convento franciscano, Siglo XVI, Izamal, Yucatán.


(Da cuenta de hechicerías malignas que ocurren en Izamal, Yucatán, México, Pueblo Mágico, en pleno siglo XXI)

Destrucción del patrimonio cultural en Izamal.
Por Rodolfo Menéndez y Ménendez

Izamal, entrañable cuna y mortaja de mis ancestros, está catalogado como un pueblo mágico. Lo es por virtud del programa nacional de la Secretaria de Turismo del gobierno federal mexicano, con el fin de reconocer el esfuerzo de los habitantes de ciertas poblaciones de la república por preservar su riqueza cultural e histórica, y lo es, ahora también y contradictoriamente, por efecto de la magia negra con que sus autoridades actuales destruyen y hacen desaparecer su patrimonio cultural. ¿Cuál de los dos pueblos mágicos prevalecerá?

En 1955 –hace ya más de medio siglo- después de varios años de esfuerzos de mucha gente valiosa y bien nacida, cuya tarea hoy no vengo a relatar, pero que es tema interesante para la historia izamaleña, se sembró el antecedente de la actual Biblioteca Regional, Antonio Menéndez de la Peña. Era presidente municipal una persona que quería a su terruño y a su gente: don Martiniano Ordóñez.

Fue en la vieja y humilde casa en que vivieron los ilustres educadores cubanos Antonio Menéndez de la Peña y su esposa, Ángela González Benítez, quienes en la segunda mitad del siglo XIX supieron trocar su sangre remediana en savia que nutrió al pueblo de Izamal que los acogió en su exilio con generosidad, siempre agradecida y reciprocada. Ahí, hace 53 años, atrás del Palacio Municipal, donde hoy opera el Jardín de Niños que lleva el nombre de Doña Ángela, se fundó e instaló la biblioteca del pueblo de Izamal y que tomó el nombre del maestro por virtud del legado que hizo del predio involucrado un nieto amoroso de aquellos maestros, Miguel Ángel Menéndez Reyes , ferviente izamaleño. Entonces medió la promesa formal de la autoridad municipal de proteger y fomentar la existencia y el funcionamiento de la nueva biblioteca.

Por avatares en cuya descripción hoy tampoco quiero aventurarme, pero que también integran la ya larga historia del acervo izamaleño, éste cambió de sede un par de veces antes de que en 1985 -treinta años después de su fundación y durante la presidencia municipal de don Remigio Lugo González- encontrara la que pensábamos sería su última y definitiva morada: el local que había servido al Colegio Civil de Niñas, inaugurado en 1907 y en donde por coincidencia feliz del destino agradecido, doña Ángela González de Menéndez de la Peña había ejercido sus dotes de acendrada educadora hasta el año de su muerte en 1918.

Pero nos equivocábamos de palmo a palmo quienes en ese entonces vimos con satisfacción la ocupación del nuevo local, idóneo para la biblioteca por su espacio, su ventilación, su claridad, mejorado y mantenido además, con esfuerzo y recursos otorgados por sucesivos gobiernos municipales que entendieron el valor cultural y educativo del faro de luz que representa una biblioteca, al pensar que esa sería la ubicación definitiva y que la tarea, a partir de entonces, se concentraría nada más en mantener y mejorar lo que había sido logrado hasta ese entonces. Nos equivocamos también quienes supusimos que administración tras administración, por tratarse de un proyecto de interés y arraigo en la comunidad, se transmitiría la estafeta de la continuidad institucional para hacer del esfuerzo pretérito el orgullo del porvenir.

Los diez mil volúmenes que llegó a tener la biblioteca, integrantes de su colección que fue constituyéndose con diversas aportaciones, la más importante de las cuales del gobierno federal, al convertirse la institución en biblioteca regional incorporada al Sistema Nacional de Bibliotecas, encontraban condiciones adecuadas para ofrecerse en servicio a un pueblo que nunca ha dejado de manifestar su sed de conocimiento. Del mismo modo, las características del espacio que era su sede, permitieron el enriquecimiento de la biblioteca por la incorporación de infraestructura de apoyo para la tarea educativa: 6 ordenadores, equipo de cómputo, y un módem ADSL que permitía el enlace con la red del Sistema Nacional de Bibliotecas y que fueron instalados hace menos de dos años, en el 2007, con fondos internacionales manejados por el Instituto Latinoamericano de Comunicación Educativa (ILCE), obtenidos a través de CONACULTA, mediante convenio específico con la biblioteca.

Y la magia auténtica del pueblo de Izamal habría de convertirse en magia negra en el año 2008. La ruptura de la deseada continuidad institucional se habría de presentar. La angustia del sueño que se rompe por obra de la estulticia de un gobierno –sin ánimo de ofender a nadie pero sí de calificar con fundamento- torpe e ignorante, se nos ha venido encima.

Sin consultar a nadie, de espaldas a su Cabildo y a su población, los actuales funcionarios creyeron fácil destruir, para según ellos construir otro algo. Han destruido y están en proceso de seguirlo haciendo, el patrimonio cultural de los izamaleños, al despojar a la Biblioteca –que no es del ayuntamiento actual y mucho menos del primer edil, sino del pueblo- de su sede legítima.

Destruyen el patrimonio cultural de los izamaleños, al quitarle a la biblioteca municipal su identidad reconocida e históricamente fundamentada, refundiendo su acervo en la sede, totalmente inadecuada (no hace falta ser bibliotecario, es cosa de ir, verlo y comprenderlo), de la Casa de Cultura que lleva el nombre de otro ilustre izamaleño, pero ajeno al esfuerzo creativo que logró, al cabo de los años, la existencia de una biblioteca digna.

Destruyen el patrimonio cultural de los izamaleños, al tirar por la borda y convertir en virtual desecho, la infraestructura de apoyo mencionada anteriormente y que estaba adecuadamente instalada y funcionando en la vieja casona de la calle 31, objetivo central del atentado.

Destruyen en fin el patrimonio cultural de los izamaleños, al agredir, como ya lo hicieron, irreversiblemente, el acervo de la biblioteca; al dañar y perder, en un cambio caótico, libros y obras artísticas de valor histórico, teniéndose ya ejemplo de ello, según se determinará oportunamente.

Y esta pérfida tarea de destrucción y de despojo en detrimento del patrimonio cultural de Izamal, al amparo de una inaudita actitud prepotente que queda de manifiesto en la respuesta cínica que da el presidente municipal, Roberto Rodríguez Asaf, en entrevista reciente, a las preguntas del Diario de Yucatán, quiere conducirse con absoluta impunidad.

Pero que sepa el aprendiz de sátrapa que estará sujeto al juicio político y social de sus gobernados y muy probablemente también a la acción judicial correspondiente, de demostrarse los ilícitos que desde ya se prefiguran, por la insólita acción destructiva y de despojo que ha conducido. Y no sólo ello, sino que sepan también las víctimas, el pueblo despojado, que con su actitud y con sus acciones, el actual presidente municipal, pone en grave riesgo el bien ganado apelativo de Pueblo Mágico para Izamal, porque desvirtúa en su esencia el convenio de concesión, y arriesga también, prematuramente, la obtención del otro título que por tantos se ha venido procurando: el de la inclusión de nuestra noble Ciudad como Patrimonio Cultural de la Humanidad en la lista de la UNESCO, cuestión ésta que sería de gran justicia y de enorme conveniencia para Izamal, pero que hoy, por las evidencias que se han dado de la incompetencia de las autoridades actuales para preservar el patrimonio cultural ya logrado, queda lamentablemente en entredicho.

Vuelvo a preguntar: ¿Qué magia del pueblo de Izamal pervivirá? ¿La magia blanca y noble de su gente, o la magia negra de los hechiceros que pasan por sus autoridades actuales?




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